Niccolo Ghedini, abogado de Berlusconi amenazó que iniciará acciones legales contra “cualquier medio que piense volver a utilizar ese material”.

Según publicó hoy el portal españo El Mundo, el defensor del primer ministro italiano dijo que, “como resulta en lo actos judiciales, Patricia D’Addario ha entregado las grabaciones a la procura de la Repubblica de Bari, y están actualmente en su posesión, bajo secreto de sumario y la prohibición absoluta para publicarlo”.

Ayer el semanal ’L’Espresso’ publicó en su página web el audio de los encuentros más importantes entre la ’escort’ y el ’Cavaliere’. La prostituta de lujo había revelado ya el contenido de estos diálogos a los medios de prensa italianos, pero hasta ahora la defensa principal de Berlusconi estaba fundada sobre la no existencia de estas cintas.

En el audio de uno de los encuentros publicados en el semanal se puede escuchar al ’premier’ decir: “Yo también voy a ducharme… ¿me esperas en la cama grande, si terminas antes que yo?”, “¿En qué cama, la de Putin?”, pregunta ella. “Sí, la de Putin”. Sin embargo, para el gobierno se trata de grabaciones falsas, aunque nadie haya negado que se trate de la voz del primer ministro.

Silvio Berlusconi todavía no ha hecho declaraciones, pero su partido, el ’Pueblo de la Libertad’ (PDL), y sus periódicos están actuando como un ’escudo’ para el ’Cavaliere’. El viceministro de Comunicaciones, Paolo Romani, ha atacado al semanal: “L’Espresso’ vuelve a revolver en la basura en el inútil intento de dar vida a un caso que no existe”.

Mientras tanto, el líder del partido en el Senado, Maurizio Gasparri, habla de una “campaña sin éxito conducida por ’L’Espresso’ y la ’Repubblica”. El portavoz del partido, Daniele Capezzone acusa a la prensa italiana: “sigue siendo el único patético intento de revivir una campaña periodística ya muerta”.

El diario ’Il Giornale’, propiedad de la familia Berlusconi, intenta cambiar el enfoque del caso y ataca A Carlo De Benedetti, dirigente del grupo editorial ’L’Espresso’, acusándolo de “compensar sus frustraciones y destruir lo que no se puede construir en Italia”.

Por otro lado, la oposición defiende el trabajo de los periodistas y pide a Silvio Berlusconi que convoque al parlamento para hacer una declaración oficial a los italianos, sobre este caso. “En lugar de atacar a la prensa que hace su trabajo, deberían por fin aclarar las cosas al país” afirma Paolo Gentiloni, responsable de la comunicación del Partito Demócrata (PD).

El primer ministro hasta la fecha no ha dado ninguna explicación, limitándose a negar todo. “La publicación de estas cintas establece la línea entre la realidad y las patéticas mentiras diseñadas para ocultarla”, agrega Gentiloni. “La triste realidad, que se desprende de las grabaciones, es que la prostituta de lujo no era para nada una desconocida y que pagar a las invitadas a las fiestas es una costumbre”, dijo.

Mientras todo el debate político italiano se dedica a la falta de moralidad del primer ministro italiano, el ’Corriere de la Sera’ informa de que la procura de la Republica de Bari podría pensar en cerrar la investigación tras la publicación de las cintas, que estaban abajo del secreto judicial.