El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la participación de la selección de Selección de fútbol de Irán en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026 y argumentó que su presencia podría implicar riesgos de seguridad en medio del conflicto bélico que involucra a ese país.
“La selección nacional de fútbol de Irán es bienvenida a la Copa del Mundo, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia vida y seguridad”, escribió el mandatario en su red social.
Las declaraciones marcan un contraste con el mensaje que el propio Trump había transmitido días antes al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante un encuentro en la Casa Blanca. Tras esa reunión, el dirigente del organismo rector del fútbol había afirmado públicamente que el mandatario le aseguró que los jugadores y el cuerpo técnico iraní serían bienvenidos en el torneo.
Un funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato, había confirmado en ese momento que el Gobierno estadounidense permitiría la participación del equipo iraní.
Sin embargo, el Ejecutivo no aclaró a qué se refería Trump cuando mencionó riesgos para la “vida y seguridad” de los jugadores, ni si anticipaba posibles amenazas contra el equipo en territorio estadounidense tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados el 28 de febrero.
En paralelo, dirigentes iraníes señalaron esta semana que “no es posible” que el país participe del torneo en las actuales condiciones.
La selección iraní, uno de los 48 equipos clasificados, tiene previsto disputar la fase de grupos en distintas sedes de Estados Unidos: enfrentará a Selección de fútbol de Nueva Zelanda el 15 de junio en Inglewood (California), luego a Selección de fútbol de Bélgica el 21 de junio y cerrará su participación inicial ante Selección de fútbol de Egipto el 26 de junio en Seattle.
El Mundial se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio con organización conjunta de Estados Unidos, Canadá y México.
Desde junio, Irán se encuentra bajo una prohibición de ingreso a Estados Unidos en el marco de las políticas migratorias impulsadas por la administración Trump. Sin embargo, los deportistas y entrenadores de los países alcanzados por esa medida cuentan con una excepción, lo que permitiría el ingreso del seleccionado iraní en caso de que finalmente participe del torneo.
