Donald Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington e Irán se encuentran en la etapa final de un acuerdo diplomático que podría redefinir el escenario político y energético en Medio Oriente. A través de una publicación en Truth Social, el mandatario afirmó que las negociaciones avanzan sobre los “aspectos y detalles finales” de un entendimiento que incluiría la reapertura del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.

“Se ha negociado un acuerdo, pendiente de su finalización, entre los Estados Unidos de América, la República Islámica de Irán y los demás países mencionados”, escribió Trump. En el mismo mensaje agregó: “Actualmente se están discutiendo los aspectos y detalles finales del Acuerdo, que se anunciarán próximamente. Además de muchos otros elementos del Acuerdo, se abrirá el Estrecho de Ormuz”. El presidente también confirmó contactos directos con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y aseguró que la conversación “transcurrió muy bien”.

Las negociaciones involucran además a países de la región como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán y Turquía, entre otros actores regionales. Desde Nueva Delhi, el secretario de Estado Marco Rubio sostuvo que “hay una chance de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo para anunciar”. Además, expresó su expectativa de recibir “buenas noticias” en las próximas horas.

El eje más sensible de las conversaciones gira en torno al Estrecho de Ormuz y al programa nuclear iraní. Washington exige limitar el enriquecimiento de uranio y garantizar la libre navegación, mientras que Teherán reclama el levantamiento de sanciones y rechaza cualquier injerencia extranjera sobre el control del estrecho.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, confirmó que las partes trabajan sobre “una especie de acuerdo marco compuesto de 14 cláusulas”, aunque aclaró que todavía persisten diferencias importantes. “No significa necesariamente que Irán y Estados Unidos lleguen a un acuerdo sobre los temas de fondo”, advirtió.

Baqaei también dejó en claro que Irán no aceptará condicionamientos sobre el control de Ormuz. “El estrecho de Ormuz no tiene nada que ver con Estados Unidos. Un mecanismo para el estrecho debe definirse entre Irán y Omán como estados ribereños”, afirmó. En paralelo, el ministro de Exteriores de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman Al Thani, transmitió a Teherán que “la libertad de navegación es un principio fundamental e innegociable” y alertó que utilizar el estrecho como “moneda de cambio” podría profundizar la crisis regional.

Mientras avanzan las negociaciones diplomáticas, persisten señales de tensión militar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que las fuerzas armadas iraníes reforzaron sus capacidades durante el alto el fuego. “Si Trump comete otra insensatez y reinicia la guerra, sin duda será más devastador y amargo para Estados Unidos que el primer día del conflicto”, advirtió. Informes de inteligencia norteamericanos sostienen además que Irán retomó la producción de drones durante la tregua iniciada en abril.

La dimensión política de las negociaciones también impactó sobre la agenda personal de Trump. El mandatario canceló un viaje a Nueva Jersey y suspendió su participación en la boda de su hijo Donald Trump Jr. en Bahamas para permanecer en la Casa Blanca durante la fase decisiva de las conversaciones. “Resultaba importante quedarse en Washington, en la Casa Blanca, durante este período tan importante”, sostuvo públicamente el presidente estadounidense, mientras crece la expectativa internacional por un posible anuncio oficial en los próximos días.