Un tristísimo capítulo sumó este jueves el conflicto en Medio Oriente entre Israel y el grupo terrorista Hamás. Estos últimos hicieron entrega a la Cruz Roja Internacional los cuerpos de cuatro rehenes, entre los que se encuentran los restos de argentino-israelí Shiri Bibas, sus hijos Ariel y Kfir Bibas y el israelí Oded Lifshitz.
En el escenario montado por el grupo terrorista se exhibieron los ataúdes decorados con imágenes de los secuestrados y mensajes propagandísticos que culpaba a Israel por la muerte de los secuestrados.

Además, se desplegaron pancartas con mensajes de odio y propaganda, como por ejemplo una amenaza que decía “El regreso de la guerra = El regreso de sus prisioneros en ataúdes”.
La conmoción se generó alrededor de todo el mundo, pero sobre todo en Israel y también con un alto impacto en Argentina. Las autoridades israelíes manifestaron su más enérgico repudio ante el operativo montado por Hamás luego de la confirmación de la identidad de los cuerpos entregados.

El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, dijo que “se trató de un espectáculo espantoso y repulsivo, de mentes retorcidas y mostruosas” el acto en el que Hamás exhibió durante la entrega de los rehenes asesinados en Gaza. “Es una prueba de que toda la sociedad palestina debe ser desradicalizada debido a una enfermedad profunda”, agregó.
El funcionario aseguró que “se está eliminando cualquier posibilidad de paz” en medio del conflicto y destacó que Gaza debe ser desmilitarizada.
Anteriormente, el primer ministro Benjamin Netanyahu había manifestado que este jueves iba a ser “un día de mucho dolor” para Israel.
“Mi corazón está desgarrado. El tuyo también. Y el corazón del mundo entero necesita ser desgarrado, porque aquí vemos con quién estamos tratando, con qué estamos tratando, con qué monstruos estamos tratando”, fue el mensaje difundido oficialmente.
