Un comando de militares israelíes vestidos de civil mató a tres palestinos a los que acusaba de terroristas en un hospital de Jenín, en el norte de Cisjordania ocupada.

Israel asumió el asesinato afirmando en un comunicado que se trataba de “terroristas” del movimiento palestino Hamas, con el que está en guerra desde hace casi tres meses en la Franja de Gaza.

Como si fuese un capítulo de la reconocida serie Fauda, que sigue a un equipo de fuerzas especiales israelíes que opera detrás de las líneas enemigas, las imágenes captadas por las cámaras de seguridad muestran a una docena de personas armadas, algunas vestidas con ropa de mujer y al menos dos con prendas de personal médico, recorriendo un pasillo del hospital Ibn Sina de Yenín con fusiles de asalto.

El director del centro médico, Naji Nazzal, dijo a la agencia de noticias AFP que “un grupo de soldados israelíes vestidos de civil entró” al hospital y “asesinó” a los hombres utilizando armas de fuego con silenciador. Mientras que el portavoz del hospital, Tawfiq al-Shobaki, afirmó que no hubo intercambio de disparos y que los tres teroristas fueron abatidos de manera selectiva.

En tanto, la agencia noticiosa palestina Wafa identificó a los hombres como Muhammad Jalamnah, Muhammad Ayman Ghazawi y Basel Ayman Ghazawi.

Según el Ejército israelí, Jalamnah era un “terrorista de Hamas” oculto en el hospital. Otros dos “terroristas que se ocultaban con él” en el hospital fueron “neutralizados”.

También aseguró que Jalamnah estaba involucrado en “importante actividad terrorista” y era conocido por distribuir armas y municiones para los tiroteos. Y agregó que planeaba un “ataque inspirado en la masacre del 7 de octubre”.

“Jalamnah planeaba realizar un ataque terrorista en el futuro inmediato y utilizaba el hospital como guarida y por lo tanto fue neutralizado”, señaló el Ejército.

Israel afirma que terroristas palestinos utilizan los hospitales para esconderse o lanzar operaciones, especialmente en Gaza. El Ejército ha encontrado túneles subterráneos en las inmediaciones de centros asistenciales y localizó armas y vehículos utilizados en el ataque del 7 de octubre en terrenos hospitalarios.

Hamas reivindicó a los tres hombres como miembros y calificó la operación de “asesinato cobarde”.