Brasil registró este domingo 1.582 muertos por coronavirus en el día más letal desde el inicio de la pandemia, al cumplirse el primer aniversario de la detección del primer caso, y mientras el presidente Jair Bolsonaro atacó el uso del tapaboca, los estados del sur decretaron el cierre total de actividades ante el dramático agravamiento de la situación.
El país vecino, el segundo más enlutado del mundo detrás de Estados Unidos, alcanzó las 251.661 defunciones, tras sumar 1.582 decesos en las últimas horas. La cifra superó el récord anterior de 1.554 muertes registrado el 29 de julio de 2020, informó la agencia de noticias ANSA.
En paralelo, los gobiernos de los estados sureños de Santa Catarina y Paraná decretaron el cierre total de la actividad en los próximos días en un nuevo intento por frenar la descontrolada propagación del patógeno.
En los últimos días, otros estados como San Pablo y Bahía endurecieron las medidas de aislamiento social ante el empeoramiento de la pandemia en el gigante sudamericano, que ya supera los 250.000 muertos y los 10,3 millones de enfermos.
Pese a las aterradoras estadísticas, Bolsonaro aseguró en las últimas horas que el uso de mascarillas para evitar el contagio puede tener efectos colaterales, como perjudicar la “percepción de la felicidad”.
“Comienzan a aparecer estudios, no voy a entrar en detalles, sobre el uso de mascarillas, una universidad alemana habla de que son perjudiciales para los niños”, abundó.
El mandatario habló sin tapabocas, sentado junto a dos colaboradores en la residencia oficial de Brasilia, desde donde realizó una transmisión en vivo a través de las redes sociales.
“Yo tengo mi opinión sobre las máscaras, cada uno tiene la suya”, insistió Bolsonaro, en declaraciones que reproduce el diario Folha de San Pablo. Dijo además que ya “comienzan a aparecer los efectos colaterales” del tapaboca, y citó “dolor de cabeza, dificultad de concentración, disminución de la percepción de la felicidad, desánimo”.
Bolsonaro dijo que los brasileños “quieren volver a trabajar” y culpó a los gobernadores e intendentes porque “obligan” a las personas a permanecer en sus casas.
