La Paz (dpa-télam). “Yo muero, pero la tea que dejo encendida, nadie la apagará. Viva la libertad”, fue la proclama que hizo Pedro Domingo Murillo antes de morir en la horca por haber encabezado en Bolivia el levantamiento contra el dominio español hace 200 años.
La Paz, la ciudad más cosmopolita de Bolivia, es hoy epicentro de la conmemoración del Bicentenario del llamado Grito de la Independencia de América, producido el 16 de julio de 1809.
La histórica conmemoración del Bicentenario en América se inició el 25 de mayo en Sucre y continuará el 10 de agosto en Ecuador, y desde el 2010 en Buenos Aires, Santiago y otras ciudades latinoamericanas.
La revolución de julio de 1809 dio origen a la Junta Tuitiva, que lanzó la primera polémica proclama de la independencia que transformó profundamente el curso de la historia de todo un continente.
A diferencia del festejo del Bicentenario de Sucre, donde hubo actos paralelos, el gobierno de Evo Morales y el alcalde de La Paz, Juan del Granado, coordinaron acciones para que la celebración de los 200 años tenga esplendor en todo el departamento de La Paz, el más poblado de Bolivia.
Cinco presidentes de América latina y al menos 15 alcaldes iberoamericanos celebrarán hoy en La Paz el bicentenario del grito libertario del 16 de julio de 1809 contra la corona española con un conjunto de actos que incluye un desfile de militares e indígenas de la región.
“Esa lucha fue compartida por los pueblos indígenas, los intelectuales, mestizos y criollos con un solo objetivo: la liberación y la independencia de la nación”, puntualizó el presidente Evo Morales, citado por la Agencia Boliviana de Información (ABI).
El mandatario manifestó que el bicentenario de la gesta libertaria debe ser “para reflexionar sobre la lucha emprendida por el pueblo desde hace 200 o más años con rebeliones y luchas populares contra la esclavitud y las imposiciones de medidas desde el exterior”.
Autoridades comunales de La Paz confirmaron la presencia de los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; de Venezuela, Hugo Chávez; de Paraguay, Fernando Lugo y de Nicaragua, Daniel Ortega.
También visitarán La Paz los cancilleres de Argentina, Jorge Taiana; de Chile, Mariano Fernández; y de Guatemala, Haroldo Rodas, además del secretario de Estado para Iberoamérica de España, Juan Pablo de la Iglesia.
El ministro de Defensa boliviano, Walker San Miguel, evaluó, citado por el diario digital Erbol, como una buena señal para recomponer las deterioradas relaciones con Perú, la asistencia del máximo jefe militar de ese país, el general Francisco Contreras, junto a tropas de su ejército.
El alcalde paceño, un aliado del gobierno del presidente Morales, destacó la celebración del Bicentenario como “el grito libertario que se plasmó posteriormente en todos los gobiernos libres e independientes de América”.
La gesta libertaria en La Paz el 16 de julio de 1809 tuvo su génesis en un levantamiento ocurrido el 25 de mayo de ese mismo año, en Sucre, protagonizado por la intelectualidad y la naciente burguesía contra el presidente de la Audiencia de Charcas, Ramón García de León.
Juana Azurduy, la líder guerrillera argentino-boliviana, fue ascendida al grado de general por el Gobierno argentino en un acto realizado el martes, en reconocimiento por su participación en la guerra de independencia y de ese primer levantamiento en Sucre, entre otras hazañas.
La ciudad de La Paz está de fiesta. En sus calles, mezcla de varios estilos y llenas de banderas de color rojo punzó y verde esmeralda, se repite a cada momento la inmortal frase de Pedro Domingo Murillo: “La tea que dejo encendida, nadie la apagará. Viva la libertad”.
Por ello, la municipalidad optó por bautizar esta campaña “200 años libres, el fuego que nunca se apaga”.