Las autoridades chilenas confirmaron que son tres las personas fallecidas por la avalancha registrada en la Laguna del Inca, en Portillo, y rectificaron la cifra inicial de cuatro víctimas que había informado el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Entre los siete excursionistas afectados por el accidente hay una mujer argentina, quien sería la pareja del guía de la expedición.
El delegado presidencial de la Región de Valparaíso, Manuel Millones, explicó que la primera información fue errónea y atribuyó la confusión a datos proporcionados por el Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). De los tres fallecidos, hasta el momento se logró rescatar dos cuerpos, mientras que el tercero permanece en la Laguna del Inca, a unos 30 metros de profundidad.
Además de las tres víctimas fatales, dos excursionistas permanecían hospitalizados y otros dos decidieron quedarse en el lugar para acompañar las tareas vinculadas con las personas fallecidas. Según el funcionario, los siete integrantes del grupo cayeron al agua durante el deslizamiento.
Millones explicó que la recuperación del tercer cuerpo requiere equipamiento especial, tanto por la profundidad de la laguna como por las condiciones de seguridad en la zona. Carabineros no cuenta con los recursos necesarios para realizar esa tarea y existe, además, riesgo de que se produzca una nueva avalancha.
“Ahí el fiscal tendrá que ordenar una diligencia a otra institución que tenga este tipo de robot por la profundidad, 30 metros”, señaló el delegado. También indicó que el peso de la mochila que llevaba la víctima podría complicar las tareas de recuperación.
El funcionario remarcó que el operativo debe contemplar las condiciones de riesgo del sector antes de avanzar con el rescate. La intervención de otra institución con tecnología específica deberá ser evaluada en el marco de las diligencias que disponga la Fiscalía.
Cuestionamientos por el ascenso pese a las alertas
El delegado presidencial apuntó a una posible imprudencia del guía que condujo al grupo hasta el lugar del accidente. Millones recordó que el hotel Portillo había cerrado su temporada y que existían advertencias por el riesgo de avalanchas en el sector.
De todos modos, aclaró que será la Fiscalía la encargada de determinar las causas del accidente y establecer si hubo responsabilidades o negligencia. La investigación deberá reconstruir las circunstancias en las que los siete excursionistas ingresaron a la zona.
La mujer argentina que integraba el grupo sería, de acuerdo con Millones, la pareja o esposa del guía. Hasta el momento, la información oficial proporcionada no precisó su estado de salud.
