En su 125 aniversario la génesis de la bebida señala a un farmaceútico estadounidense como su inventor. Lo que no cuenta la historia es que seis años antes en Aielo de Malferit, un pequeño pueblo valenciano, en España, inventaron un jarabe con un sospechoso parecido, la Nuez de Cola Coca. La multinacional iría hasta allí a comprarles la patente.

La bebida, que todavía se produce, tenía además un sabor parecido (aunque más concentrado), el mismo color y la misma base: nuez de Kola y hojas de coca de Perú. En un principio se llamaba Anís Celestial y se etiquetaba como jarabe de la Fábrica de Licores de Aielo.

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