El balance oficial de víctimas mortales de la explosión sucedida el viernes en una mina de carbón en Turquía, en la costa del mar Negro, ha aumentado oficialmente este sábado a 40.
“Hemos alcanzado los 40 mártires (muertos) ahora. Pese al fuego (en la mina), los equipos de rescate lograron con gran sacrificio sacar a otros 40 mineros”, confirmó el ministro del Interior, Suleyman Soylu, ante la prensa.
En total, once mineros se encuentran aún hospitalizados, cinco de ellos en estado grave, mientras que al menos un trabajador sigue desaparecido.
El ministro de Energía turco, Fatih Dönmez, que también ha acudido a Amasra, declaró a los medios que según las primeras evaluaciones el desastre fue causado por una explosión de grisú.

“Hay varios derrumbes parciales”, explicó Dönmez, por lo que un número aún indeterminado de mineros está atrapado en la mina, posiblemente unos 30, según indicó a los medios el alcalde de Amasra, Recai Çakir.
“No sabemos nada. Hubo polvo y humo, no pudimos ver qué pasó. Yo salí por mis propios medios. Los que estábamos algo alejados solo sentimos la presión de la explosión, pero no pudimos ver nada”, indicó a la cadena NTV un minero que salió del pozo antes de que llegaran los equipos de rescate.
