La Guía MICHELIN hace su debut en Argentina

Mientras la discusión por la macroeconomía es lo que prevalece en la campaña electoral, la noticia de que Mendoza es una de las dos provincias elegidas por una prestigiosa publicación dedicada a la gastronomía pondera los esfuerzos que se han estado haciendo desde hace años. Mucho ha cambiado desde la pandemia, pero hay procesos que son más extensos y se ven en la transformación de restaurantes, bodegas
y distintos emprendimientos.

Esa infraestructura, que fue creciendo y perfeccionándose, tiene ahora un reconocimiento del que la Provincia podrá sacar provecho, crear empleos –y formalizarlos en blanco, principalmente– y estar en boca del mundo. Pero, que quede bien claro: es todo un esfuerzo privado, donde siempre el Estado llega tarde, con algunas pequeñas o grandes ayudas. Todavía en esto hay que mejorar en materia de servicios: baños, conectividad para internet, mejores caminos en las rutas del vino y más promoción. Y, ante todo, no hay que dormirse sobre los manteles, ya que todo esto será necesario cuando ya no haya disparidad cambiaria y lo que quede sea un buen y afinado servicio para el visitante.