De acuerdo con los relatos recogidos por los periodistas de este diario, el autor del disparo con el que mataron a una persona en el barrio La Estanzuela fue a cometer el crimen acompañado por su hijo de 4 años. Minutos más tarde, cuando la situación se complicó y también era blanco de las balas, abandonó al pequeño, la moto y salió corriendo.

A partir de eso, todo lo que se agregue parece teoría aplicada a una realidad que difícilmente pueda modificarse a corto y mediano plazo. Sobre todo, porque quienes aseguran tener las herramientas para hacerlo están más ocupados en cuestiones electoralistas. Lo concreto es que estos son los tiempos que nos toca vivir.

¿Qué se puede esperar de una criatura que ve cómo su padre, su modelo a seguir, lo usa para ir a perpetrar un delito?