Mendoza abrirá este domingo su año electoral con las Primarias en siete departamentos que decidieron separarse de la Provincia. El proceso trae una novedad: la implementación del nuevo sistema electoral de boleta única.
De antemano se alabó esta iniciativa porque daría agilidad a la hora del escrutinio provisorio, pero todo lo que potencialmente resulta bueno en un principio puede complicarse debido al grado de internismo que hay en la política, por lo que el elector se encontrará con un papel que podrá causarle bastante ruido visual si de entrada no está informado.
Los partidos ya están prevenidos y saben que puede haber bastante confusión, por lo que es una prueba piloto para las fuerzas, los ciudadanos y las autoridades.
El problema es que, en lugar de informar adecuadamente, los candidatos han encontrado formas de confundir aún más a los votantes. Una trampa sutil es indicarles en qué lugar de la BUP se encuentran; además, les dicen que tienen que votar la lista completa. Esto, por supuesto, no es necesario, salvo si el elector así lo decide, por lo que puede inducir al error. Lo que debería ser una lección de cívica termina siendo un vicio más de la vieja política.
