El árbitro Horacio Elizondo anunció que sus “objetivos dentro del arbitraje están cumplidos”, al retornar al país proveniente de Alemania, luego de su impecable performance en la Copa del Mundo, donde llegó al récord de controlar cinco partidos, pero con el hándicap de ser el primero en hacerlo en el partido inaugural y en la final. “A partir de lo que viví en Alemania, siento que mis objetivos dentro del arbitraje están cumplidos. Creo que me va llegando la hora de empezar a enseñar todo lo que aprendí”, sostuvo Elizondo, en lo que se interpretó como un velado anuncio de su alejamiento de la actividad.

      Es que el árbitro ya había hablado de “misión cumplida” apenas se confirmó su participación en el Mundial, por lo que, después de todo lo vivido, que superó ampliamente las expectativas generales, es lógico imaginar un posible retiro, aunque todavía le queden dos años más como juez internacional (el límite son los 45). Sobre la designación para la final, el árbitro dijo: “Somos conscientes, con mis dos asistentes, Rodolfo Otero y Darío García, que hicimos un buen trabajo. Y lo notamos en el apoyo que recibimos de la FIFA al designarnos”.