El Torneo Regional Federal Amateur fue escenario de otro hecho de violencia en el ascenso del fútbol argentino. La situación tuvo lugar este domingo, en el partido entre Hornos Zapla y Talleres de Perico en el Estadio Emilio Fabrizzi de Palpalá, donde la policía jujeña reprimió con balas de goma a jugadores y miembros del club.
Los incidentes tuvieron lugar en la vuelta de los octavos de final, luego de un intercambio de insultos y provocaciones entre algunos futbolistas de Talleres y un grupo reducido de hinchas locales.
Sin embargo, la violencia siguió creciendo y terminó por desbordar a todo el estadio, por lo que derivó en la actuación de la seguridad. Entre el material aportado por los aficionados presentes, se ve como la policía forzó el ingreso al vestuario visitante y efectuó disparos con balas de goma.
Como consecuencia al accionar de los uniformados, integrantes del equipo dirigido por Federico Acuña terminaron con lesiones, aunque no hubo heridos de gravedad.
Además, se espera que, en las próximas horas, las autoridades responsables del operativo de seguridad ofrezcan un informe oficial sobre lo sucedido. Esto sumado a que el Consejo Federal de AFA, encargado de la organización del torneo, podría aplicar sanciones.
