La pasión mundialista ya comenzó a sentirse en las calles de Estados Unidos y una de las postales más llamativas tuvo como protagonistas a los hinchas de Escocia, que sorprendieron al rendir homenaje a Diego Maradona durante la previa de su debut en la Copa del Mundo 2026. Reunidos en bares y espacios públicos de Boston, cientos de fanáticos vestidos con los tradicionales colores azul y blanco de la selección escocesa entonaron canciones vinculadas al astro argentino, en una demostración que rápidamente se volvió viral en las redes sociales.

Las imágenes mostraron a integrantes de la denominada “Tartan Army” cantando el nombre de Maradona y celebrando su figura mientras compartían la fiesta con simpatizantes argentinos. Uno de los videos más difundidos exhibió a un hincha albiceleste con la camiseta número 10 de Lionel Messi sobre los hombros de otro aficionado, en medio de una multitud escocesa que coreaba referencias al campeón del mundo de México 1986. La escena reflejó una admiración que trasciende generaciones y que encuentra una explicación en la histórica rivalidad que Escocia mantiene con Inglaterra.

La conexión entre los escoceses y Maradona se fortaleció especialmente a partir de la recordada actuación del argentino ante Inglaterra en el Mundial de 1986. Para muchos aficionados escoceses, el ex capitán albiceleste se convirtió en una figura admirada por haber protagonizado una de las derrotas más emblemáticas del seleccionado inglés. Esa identificación cultural y futbolística volvió a hacerse visible en suelo estadounidense, donde los escoceses eligieron reivindicar al ídolo argentino en plena celebración mundialista.

Otro de los momentos destacados fue la interpretación de “No Scotland, no party”, una canción creada para la Eurocopa 2024 por el músico escocés Nick Morgan. El tema nació luego de que el artista viera un video de Maradona cantando “La mano de Dios”, la popular canción de Rodrigo Bueno dedicada al exfutbolista argentino. Inspirado en esa melodía, Morgan desarrolló una versión adaptada para apoyar a la selección escocesa, manteniendo el guiño hacia una figura que ocupa un lugar especial en el imaginario futbolero del país.

La canción volvió a escucharse con fuerza en Boston durante las horas previas al estreno de Escocia en el Mundial. La letra menciona a figuras actuales del equipo como John McGinn y Andrew Robertson, pero también establece una comparación directa con Argentina. Más allá de los resultados deportivos, el fenómeno expuso cómo el legado de Maradona continúa trascendiendo fronteras y cómo una rivalidad centenaria entre Escocia e Inglaterra sigue encontrando en el fútbol una de sus expresiones más potentes. En pleno Mundial 2026, el campeón argentino volvió a convertirse, inesperadamente, en uno de los protagonistas de la fiesta escocesa.