Hinchas argentinos en Qatar palpitan el debut de la Selección.

La pelota ya rueda en Qatar 2022 y la hora de las especulaciones en lo deportivo empieza a quedar de lado a medida que los resultados van completando los casilleros del fixture. Con lo otro, queda la duda… O Qatar rompe (casi) todos los prejuicios o tiene una muy buena forma de esconder la mugre bajo alfombra.

La primera sorpresa nos la topamos de frente, ni bien recogimos las maletas. Advertidos durante meses de controles estrictos, esperábamos una requisitoria puntillosa de la documentación, el equipaje y el equipamiento. Nada de esto sucedió. Pasaporte, Hayya Card y si te he visto, no me acuerdo. Ni control de maletas ni repaso de declaración jurada de equipamiento ¿Restricciones Covid? ¿Covid? ¿Qué es eso?

Chicho Bazzali y Emanuel Vergara, en el Aeropuerto Internacional Hamad.

La segunda impresión a destacar, aunque no sea una sorpresa, es que Qatar es un viaje al futuro. Es una bienvenida definitiva al mundo digital. El teléfono es una extensión del cuerpo. Funciona para validar documentación, pagar, contratar servicios. No es novedad. En Mendoza también pasa. La novedad es su extensión y accesibilidad. No es un detalle menor que lo siguiente con lo que uno se topa en el aeropuerto, después de migraciones, es el obsequio de una tarjeta SIM para estar con conexión en todo el territorio. Claro, no se olviden de permitir oír y grabar sus publicaciones.

El Mundial está funcionando para Doha como un portal hacia el mundo occidental. En ese sentido, y al menos por este mes, no hay restricciones para las mujeres. Para las extranjeras. No hay imposiciones de vestimenta y en el transporte público viajan mezcladas con los hombres ¡Guau! ¿Qué pasará después del mundial? Habrá que esperar hasta el 19 de diciembre para saberlo.

El qatarí y no qatarí (el 80% de la población es extranjero) ha acogido amablemente a los visitantes. Se muestran hospitalarios y dispuestos a responder cualquier requerimiento. La policía mantiene su justa distancia, formando parte del fondo y no del foco. Está, pero la idea es que no se note.

Qatar parece haber aprendido muy bien las líneas que el libreto FIFA le ha impuesto. Tan bien, que parece una actuación.