Lo que debía ser una celebración privada de Año Nuevo terminó en un escándalo policial en Brasil y dejó a tres futbolistas argentinos involucrados en una causa por presuntas agresiones y amenazas. El episodio ocurrió durante la madrugada de este 1 de enero en un condominio de lujo en Eusébio, en la región metropolitana de Fortaleza, y es investigado por la Policía Civil local.
El hecho tuvo como eje a Eros Mancuso, lateral del Fortaleza, quien se encontraba en su domicilio junto a familiares y amigos, entre ellos los también argentinos Tomás Pochettino y José “Tucu” Herrera.
Según la reconstrucción inicial de medios brasileños como O Globo, Lance! y Diário do Nordeste, la situación se desató tras el ingreso violento de un vecino que se quejó por el volumen de la música.
De acuerdo con esas versiones, el hombre irrumpió alterado en la vivienda y lanzó amenazas contra los presentes. El trasfondo del reclamo habría sido el descanso de su hijo recién nacido. La tensión escaló rápidamente y derivó en una confrontación física que obligó a la intervención policial.
En las primeras horas del año comenzaron a circular en redes sociales videos del momento posterior al altercado, donde se observa a efectivos interrogando a Mancuso en un clima de fuerte tensión.
En una de esas grabaciones, el futbolista es consultado por la presencia de Herrera durante la fiesta y responde que desconoce su paradero.
Denuncias cruzadas y un punto sensible
El vecino presentó una denuncia por agresión física y señaló a Mancuso como responsable de haberle mordido la nariz durante el forcejeo. También mencionó a Pochettino y Herrera como partícipes del episodio.
Por el momento, no hay confirmación oficial sobre la responsabilidad individual de los involucrados y el hecho permanece bajo investigación de la comisaría de la Policía Civil de Eusébio.
Desde el club Fortaleza informaron que el club está siguiendo el caso y brindando apoyo institucional a los futbolistas mientras avanzan las actuaciones judiciales.
La versión de Mancuso
Horas después de que el episodio tomara estado público, Mancuso publicó un descargo en su cuenta de Instagram, donde negó haber iniciado el conflicto y aseguró haber sido víctima de una agresión.
“Durante la Nochevieja, mientras estaba en casa con mi familia y amigos, fui sorprendido por insultos de un hombre evidentemente fuera de sí, tanto consciente como físicamente”, escribió el defensor.
Según su relato, el vecino insistió durante varios minutos, regresó acompañado por otra persona, forzó una de las puertas de la vivienda y amenazó a todos los presentes. “Tratamos de sacarlos, pero recurrieron a la violencia física contra un invitado y tuvimos que llamar a la policía para controlar la situación”, sostuvo.
En el cierre del mensaje, el futbolista aclaró que se encuentra en buen estado de salud, al igual que su familia y amigos, y confirmó que realizará la denuncia correspondiente. “Gracias por los mensajes. No debo hablar más sobre el caso”, concluyó.
