En una jornada histórica, Independiente Rivadavia se quedó clásico mendocino este domingo y le ganó a Gimnasia de Mendoza por 5 a 1 en un encuentro disputado en el estadio Bautista Gargantini, en un partido correspondiente a la decimosexta fecha del torneo Apertura de Primera División.

Blas Armoa abrió el marcador para el Lobo a los 30 segundos del primer tiempo. Sheyko Studer, Fabricio Sartori, Alex Arce, Leonard Costa y Leonel Bucca convirtieron los goles que quedarán en la historia del futbol mendocino.

El partido prometía ser electrizante en la previa y no defraudó. A los 30 segundos de partido, el Lobo abrió el marcador. Escalada por la izquierda de Sabatini, que ejecutó un preciso centro para que por el segundo palo aparezca sólo Blas Armoa, que de cabeza ponía al equipo de Darío Franco arriba en el tanteador.

Independiente salió rápidamente en busca de la igualdad y de a poco, principalmente a partir de pelotas paradas, comenzó a meter a la visita dentro de su área. En una jugada que nació en un córner, llegó la igualdad en el marcador.

Centro de Sebastián Villa, la pelota la cabeceó Ezequiel Bonifacio quien la bajó para Studer, que de cabeza, puso el uno a uno.

Luego del empate, la Lepra manejó más la pelota, mientras que Gimnasia apostaba a las contras y los pelotazos largos e intentar aprovechar las segundas pelotas.

En la segunda mitad, Independiente salió con todo y en la primera clara que tuvo se puso arriba en el marcador. Pelota recuperada por Florentín en la mitad de cancha, asistió a Sartori que condujo, y al ver que no era presionado por la defensa Mensana, remató desde afuera del área y convirtió el segundo de la Lepra, desatando el delirio de la hinchada.

El gol fue un balde de agua fría para Gimnasia, que no supo en ningún momento como elaborar peligro en el arco que defendía Bolcato.

Todo fue mucho peor cuando a los 15 del segundo tiempo, luego de una infantil agresión sin pelota, Franco Saavedra se fue expulsado, dejando a Gimnasia con uno menos.

De ahí en adelante, la Lepra tuvo opciones para ampliar el marcador, y Gimnasia intentó, más amor propio que fútbol, buscar la igualdad, aunque ambos equipos fueron imprecisos.

A los 70, Independiente llegó al tercero. Sartori comandó la contra, asistió a Villa que no pudo con Rigamonti, pero Alex Arce apareció en el rebote para poner el 3 a 1.

Con el partido ya desdibujado, la Lepra no tuvo piedad y en 5 minutos convritió dos goles más. Primero Costa con el hombro puso el cuarto, y luego a falta de 10 para el final, Bucca, de taco, puso cifras definitivas en el marcador.

Con el triunfo, la Lepra se aseguró el primer lugar de la zona B y se garantizó terminar el primer semestre como el mejor equipo del fútbol argentino. En tanto, Gimnasia se quedó sin chances de meterse en la instancia final del campeonato.