Entre tiritones y brazos cruzados por el frío, los pelotazos iban y venían. El viento, ese caprichoso que a veces sopla por Mendoza, fue el que terminó jugando y haciendo de las suyas por el Este. Entre la ansiedad de unos por su primer partido, las ganas de los otros por ganar ante su gente y los soplidos de la bendita naturaleza, el partido entre San Martín y Guaymallén terminó saliendo un bodrio. Fue un empate sin goles en el primer cruce entre mendocinos en el Torneo Argentino B. Suele pasar que cuesta dominar la pelota y suele suceder también que los equipos no arriesguen tanto, por no querer perder. Así se dio, y entonces eso un poco explica este cero a cero para el olvido. El cronómetro arrancó su marcha y recién pasadita la media hora San Martín fue el que comenzó a apretar el arco del Güeyma. Centro por izquierda de Ernesto Garín y a Gustavo Reggi que le quedó muy incómoda para darle al arco. Y el Italiano respondió, porque con lo justo Cristian Yapura le sacó la pelota del buche a Luciano Varaldo, quien debutó en la delantera con la camiseta del Tricolor. Poco a poco, tanto San Martín como Guaymallén se fueron animando. Pero el viento tiraba ráfagas que hacían imposible un lindo cambio de frente o una buena habilitación. Encima, ninguno de los dos proponía mucho jugar al ras del suelo, y la blanca de cuero era un globo que iba y venía a su antojo. Pero en el Chacarero hay un tanque que aguanta y que juega lindo.
Entre tanto bolonqui, encaró por derecha Cristian Vílchez. Se tiró un taco a sí mismo y pasó a un volante y luego metió un caño en el área de Guaymallén. Lo tuvieron que bajar y fue en el área, pero Mario Fernández consideró que fue apenas antes de la línea. Como sea, la jugada fue un lujo entre tantas patadas y revoleos a la nada. Por eso, desde las tribunas bajaron aplausos para el Toro nacido en Casilda, Santa Fe. San Martín siguió apretando y el viento metía una de las suyas. Centro por izquierda y el arquero del Guaymallén que se lanza a cortarlo: la pelota hizo un raro dibujo en el aire y el buen arquero visitante quedó pagando en el final del primer tiempo. Apenas empezó el complemento, Varaldo tuvo su chance, pero no pudo definir como quería.
Y el Albirrojo respondió, porque Reggi le devolvió una linda pared a Emiliano Guevara, y antes de que definiera, Daniel Imperiale se la sacó justo antes del gol. En su mejor jugada, un centro de Varaldo llegó bien a Claudio Manzano, pero la pelota se fue un poco alta tras su cabezazo. Tuvieron sus chances otra vez Vílchez y Reggi con una media vuelta, pero este asunto ya parecía que tenía estampado el cero a cero de entrada.
Lo que el viento se llevó…
