Lionel Messi recibió este jueves el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026 de manos de la princesa Leonor. Vestido de traje negro y camisa blanca, el excapitán de la Selección argentina hizo su ingreso al Teatro Campoamor de Oviedo, donde fue uno de los más aclamados de la ceremonia.

El reconocimiento tiene un valor histórico: Messi se convirtió en el primer futbolista en recibir este galardón a título individual desde que se creó, en 1987. Hasta ahora, en el plano futbolístico solo habían sido distinguidos equipos o duplas, como las selecciones de Brasil (2022) y España (2010), o Xavi Hernández e Iker Casillas (2012).

El jurado destacó su “deslumbrante talento” y su “excepcional trayectoria deportiva”, pero puso especial énfasis en su costado solidario: su “formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”. El acta, que se impuso entre 27 candidaturas de 12 nacionalidades, no se limitó a enumerar sus ocho Balones de Oro, sus cuatro Champions League y sus 47 títulos, sino que subrayó su constancia y humildad.

Aunque no estaba previsto que hablara durante la ceremonia, Messi sí había tenido un acto el día anterior en el Palacio de los Deportes, junto a chicos de distintos colegios reunidos por la iniciativa “El juego del 10”. Allí dio consejos a los jóvenes y se reencontró con un viejo amigo, Santi Cazorla.

El premio también tuvo un momento emotivo ligado a su padre, Jorge Messi, fallecido el pasado 8 de agosto. “Estaba muy ilusionado”, contó Leo, al remarcar que se trata de un galardón que va “más allá de lo que hace uno dentro de la cancha”. Y agregó: “Seguramente lo estará disfrutando también”.

Entre los presentes estuvo el entrenador de la Selección española, Luis de la Fuente, que elogió al argentino: “El legado de Leo en la historia del deporte y del fútbol es excepcional. Es un ejemplo de muchos valores en el plano humano y deportivo”.

La distinción invita a recordar, además, un capítulo poco conocido de su historia. Cuando Messi llegó a La Masia en el año 2000, uno de los tres informes que se le realizaron advertía, en mayúsculas y subrayado: “Creo que no se debería fichar”. Por suerte para el fútbol, el entonces secretario técnico Carles Rexach lo respaldó y el 14 de diciembre de 2000 dejó escrito en una servilleta el compromiso de contratarlo. Así comenzó una carrera que incluyó 778 partidos oficiales, 672 goles y 35 títulos solo en el Barcelona.