De remera negra y jeans ingresó al restaurant El Amasijo, en la zona de La Puntilla. Inmediatamente las miradas de los presentes, que ya ocupaban las mesas, se desviaron ante su presencia. Ahí estaba con sus padres y sus hermanos la figura del futbolista más famoso de la actualidad nacido en tierras mendocinas.
Enzo Nicolás Pérez cumplió con lo prometido y aceptó la invitación para participar en la cena por el 94° aniversario de Deportivo Maipú. Así la fiesta preparada por Omar Sperdutti, al frente de la dirigencia Cruzada, tomó mayor trascendencia.

Pérez, nacido en las divisiones inferiores de ese club, fue sin dudas el gran protagonista del evento y ocupó una mesa completa junto a su familia.
El jugador fue una de las figuras del River Plate campeón de la Liga Profesional 2021, aunque una lesión en el brazo izquierdo le impidió jugar las últimas fechas. Por ese motivo también se perdió la final del Trofeo de Campeones, que ganó el Millonario tras golear 4 a 0 a Colón en Santiago del Estero.
Ahora el mediocampista que jugó dos mundiales (Brasil 2014, donde fue subcampeón, y Rusia 2018) está descansando en Mendoza, donde los reconocimientos no cesan. En tal sentido este lunes fue galardonado con el premio Huarpe al mejor futbolista mendocino del 2021, aunque no pudo asistir a la ceremonia en el Arena Aconcagua.
Al aniversario de su querido Deportivo Maipú no podía faltar. Los periodistas Ricardo Argañaraz y Raúl Gatti fueron los animadores y, después de las palabras Federico Chiapetta (subsecretario de Deportes) y de Andrés Lombardi (presidente de la Cámara de Diputados), invitaron a Enzo al escenario.
El volante, de magnífica temporada en el equipo de Marcelo Gallardo, agradeció la invitación y manifestó todo su amor por el Deportivo Maipú.
“En este club nací futbolísticamente y siempre lo llevaré en mi corazón. Para mí es una alegría estar con ustedes festejando un año más. El ascenso a la Primera Nacional me puso muy feliz y lo tiene merecido. Para todos ustedes un abrazo grande y bendiciones”, señaló el referente riverplatense.
Luego Argañaraz le entregó una placa y una camiseta y le hizo un extravagante pedido que provocó risas: “Enzo, necesitamos un arquero…”.

Hacía referencia a lo ocurrido el 19 de mayo cuando River, debido a los contagios de Covid en el plantel, no tenía arqueros disponibles anotados en la lista de buena fe de la Copa Libertadores. Pérez se calzó los guantes y salió a jugar de arquero, agrandando su leyenda en el club.
Fue frente a Independiente Santa Fe, de Colombia y River ganaron 2 a 1. La camiseta verde que usó Enzo pasó a ser pieza del museo riverplatense y generó un éxito de ventas.
También lo saludó efusivamente el intendente de Maipú, Matías Stevanato, que arriba del escenario hizo un anuncio: “El municipio ayudará en la construcción del tinglado para tener un gimnasio cerrado en el hermoso predio que tiene el Deportivo Maipú. Aquí y hoy lo prometo”.
Enzo escuchaba atento las palaras de Stevanato y quizás por su cabeza recordaba cuando, a los 15 años, debutaba en la Primera de la Liga Mendocina. Después pasó a Godoy Cruz, donde comenzó a demostrar sus cualidades en el fútbol de Primera División.
Lo que siguió es conocido: Estudiantes de La Plata (fue campeón de la Libertadores), Benfica de Portugal, Valencia de España y el regreso a Argentina para jugar y ser campeón de todo con River Plate.
Continuaron los sorteos en la fiesta aniversario que tuvo la presencia de un “hijo ilustre de la casa”, que no faltó a la cita. Se sabe que es reacio a ese tipo de reuniones y esquiva bastante la presencia masiva de público y la de los periodistas.
Enzo es auténtico y para Maipú es un orgullo que haya asistido.
