Lusail toma su nombre de una planta autóctona de Qatar. Pero, también podríamos interpretarla como la “Ciudad Luz”. Es que esta joya qatarí está inspirada en gran parte en la arquitectura y el urbanismo francés.
La ciudad comenzó a construirse hace más de 10 años. Ubicada 15 kilómetros al norte del centro de Doha, y desarrollada en una superficie de 35 kilómetros cuadrados, Lusail se ofrece como una metrópoli moderna y sustentable.
Lo primero que uno encuentra al bajar del metro, en la estación que lleva el nombre de la ciudad, es el estadio en el que Argentina jugó ante Arabia y México y donde, además, se jugará la final. Con un costo de construcción que rondó los U$S 2 mil millones, su infraestructura se transformará una vez concluido el Mundial en un espacio para la comunidad, con escuelas, tiendas, cafeterías, instalaciones deportivas y clínicas de salud.
Casi desde el estadio, nace el boulevard de Lusail, un paseo peatonal de 1,6 kilómetros de largo decorado con las banderas de los equipos participantes en Qatar 2022. Inspirado en los Campos Eliseos de París, en sus veredas, cafés y restaurantes lo vuelven un importante polo gastronómico. Este paseo concluye hacia las costas del Golfo Pérsico en la plaza de Al Sadd.
Antes de llegar al mar, se erigen las torres de Lusail, un complejo de 4 edificios, 2 de 50 pisos y 2 de 70, que ya están finalizados, forman parte de la silueta de la ciudad; pero que, por ahora, están vacíos.
Caminando la costa con dirección sur, y antes de llegar a La Perla, asoma el imponente centro comercial Place Vendome. Se trata de un shopping de lujo inspirado en la arquitectura clásica francesa. Tiene más de un millón de metros cuadrados repartidos en 4 pisos, que albergan 580 locales comerciales con todas las firmas líderes de la moda mundial y hasta un pequeño lago artificial que rodea la fuente central del paseo.

Más al sur y de frente a la isla de Al Maha, donde se encuentra el parque de diversiones Lusail Winter Wonderland, aparece lo que es el edifico arquitectónicamente más imponente. Son las torres de Katara. Son dos rascacielos enfrentados que juntos forman una herradura y cuya altura alcanza los 211 metros. Allí, conviven dos hoteles, uno de 5 estrellas y otro de superlujo, con casi mil habitaciones y una tarifa base diaria que arranca en los €600.
Lusail es un oasis en el medio del desierto que sigue en construcción y promete albergar a casi 200 mil habitantes. Eso será en el futuro. Pero si el futuro no llega antes, la Ciudad Luz ya fue a su encuentro.

