La ciudad de Lusail fue uno de los proyectos más ambiciosos y costosos que se propuso durante la preparación para el Mundial Qatar 2022. El distrito, ubicado a unos 15 kilómetros de Doha, la capital del país, fue construido especialmente para la competencia.
Con unos 35 kilómetros cuadrados de extensión, cuenta con zonas residenciales, centros comerciales, playas, tiendas de productos de alta gama, campos de golf y una isla artificial -que es más bien una península- llamada Al Maha.
Allí se encuentra el Lusail Winter Wonderland, un parque de diversiones temático que se transformó en una de las principales atracciones para los turistas que viajaron al país del Golfo Pérsico para ver la Copa del Mundo.
El parque cuenta con más de 50 paseos y juegos, que incluyen el Tren del Bosque de Qatar Airways; el Flume Arctic Splash, un tobogán de hielo gigante; la montaña rusa Ooredoo y la Ain QNB, una noria de 45 metros que ofrece una espléndida vista panorámica de Doha.
Desde la altura de esa “vuelta al mundo” llama la atención las Katara Towers, un proyecto hotelero que consta en dos edificios de 38 pisos, con una altura de 211 metros y con la forma de las espadas cruzadas que configuran el símbolo nacional.
La entrada general tiene un costo de 320 riyales qataríes, es decir, casi 100 dólares (más de 30 mil pesos argentinos cambio blue actual).
Todo está ubicado a poco más de 3 kilómetros del estadio Lusail, donde la Selección Argentina jugó sus dos primeros partidos de fase de grupos y que será escenario de la final mundialista.

