Argentina obtuvo tres medallas de oro y una de plata en los Juegos Olímpicos de Los Angeles, Estados Unidos, 1932, en los que brilló el rosarino Juan Carlos Zabala, ganador del maratón.
Zabala había nacido en Rosario, vivía en Marcos Paz (provincia de Buenos Aires), era huérfano y compitió en Los Angeles pese a no tener los 20 años de edad mínima requerida para participar por una gestión del presidente militar Agustín Pedro Justo, quien cambió la fecha de nacimiento en su pasaporte.
El Ñandú Criollo, de 52 kilos y solo 1,52 metros de altura, largó, el 7 de agosto, en punta entre los 29 atletas de 15 países que compitieron en la prueba.
En mitad de la carrera perdió el liderazgo, que cambió de manos en dos oportunidades (primero el mexicano Margarito Baños y luego el finlandés Lauari Virtanen), y retomó la punta hasta ganar, con su musculosa blanca con el número 12, con un tiempo de 2h.31m.36s. (nuevo record olímpico).
Los otros dos oros fueron ganados por los boxeadores Carmelo Robledo (57 kg) y Santiago Lovell (+79 kg), mientras que la presea de plata fue conquistada por otro púgil: Amado Azar (72 kg).
La delegación argentina, que tuvo como abanderado a Alberto Zorrilla (ganador de la medalla de oro en natación en Amsterdam 1928), estuvo integrada por 33 deportistas (nuevamente ninguna mujer, como en los dos juegos anteriores) que compitieron en siete deportes: atletismo, boxeo, esgrima, natación, pesas, tiro y actividades artísticas.
El nadador Justo José Caraballo fue el más joven de la delegación (17 años y 304 días) y el esgrimista Carmelo Merlo, el de mayor edad (51 años y 27 días).
En Los Angeles 1932 participaron 47 países y 1.920 deportistas (1.718 hombres y 202 damas) en 18 deportes y 131 disciplinas.
Estados Unidos finalizó en la primera ubicación con 44 medallas de oro, 36 de plata y 30 de bronce; Italia, segundo, con 12-12-12; Francia fue tercera (11-5-4) y Argentina concluyó duodécima al ganar también seis diplomas (dos en boxeo y atletismo y uno en pesas y natación).
