Ander Herrera, flamante incorporación de Boca, sufrió un desgarro tras jugar tan solo dos partidos con la azul y oro.
Si bien había trascendido que el vasco se perdería el partido con Unión por una molestia lumbar, el club sacó un parte médico y confirmó que la lesión es más grave y diferente a la esperada.
Específicamente, el jugador 35 años tiene un desgarro grado II en el isquiotibial derecho. Teniendo en cuenta la magnitud de la lesión, se espera que el refuerzo europeo esté entre tres y cuatro semanas fuera de las canchas.
