Te proponemos algunos planes originales para vivir una Noche vieja inolvidable y recibir 2016 como se merece.

Tren de lujo en Sudáfrica

Una forma mítica e inolvidable de despedir 2015 es subido al tren de lujo Rovos, un ferrocarril que une Ciudad del Cabo con Pretoria y que ofrece paisajes increíbles a través de sus ventanas, desde las praderas de Highveld al semidesértico Gran Karoo. Podemos cenar esa noche en el tren, o combinar el viaje con una estancia en Ciudad del Cabo para terminar con un safari en el Parque Nacional de Pilanesburg o disfrutar de las Cataratas Victoria.

 

Perdido en una aldea de Asturias

El Hotel Tierra del Agua propone una escapada mágica de Navidad en el corazón del Parque de Redes, en la aldea de Caleao. Un lugar íntimo, perdido en plena naturaleza, perfecto para despedir el año. Su paquete incluye alojamiento y desayuno, menú especial Fin de Año, cotillón, sidra, uvas, barra libre y sopas de ajo (de madrugada).

 

En la playa

¿Qué tal un baño en el mar para despedir el año? Pasar la Noche vieja en la playa es ya todo un clásico en ciudades como Río de Janeiro, donde la gente celebra una mega fiesta en la playa Copacabana. Pero no siempre hay que viajar hasta Brasil para darnos un chapuzón bajo los fuegos artificiales.

Muchos hoteles de Riviera Maya y Cancún organizan fiestas de fin de año en la misma playa. Y sin irnos más lejos, en las Islas Canarias también dicen adiós al año a orillas del mar, como ocurre en la Playa de Las Canteras, en las Palmas de Gran Canaria.

 

Una noche cerca del polo norte

Si eres de los que buscan paisajes nevados en Navidad (y no eres friolero), este plan te encantará. Te proponemos despedir el año muy cerquita del Polo norte, concretamente en la capital de Islandia, Reykjavik. Agencias organizan viajes de cinco días para visitar la ciudad, contemplar auroras boreales y hacer varias excursiones.

Para la noche del 31 de diciembre, el restaurante Kolabrautin pone sus mejores manjares sobre la mesa. Y las vistas ¡vaya vistas! Desde tu mesa podrás ver el puerto y centro de Reykjavik, donde los fuegos artificiales no pararán en toda la noche. Podrás asistir también a la fogata tradicional de Fin de Año.