Las nuevas tecnologías han sumado nuevas formas para entretenerse en momentos aburridos, situación que en algunos casos los docentes comienzan con la requisa de celulares y tabletas antes de comenzar la clase.

Días atrás, un estudiante de una universidad australiana que usaba su laptop para “estudiar”, terminó pagando cara su costumbre usar el tiempo de clase para fines personales.

En medio de un concurrido anfiteatro, el alumno si dispuso a regalarse una buena sesión de pornografía en su computadora, pero tuvo la mala suerte de no conectar bien los auriculares.

De inmediato, los gemidos y sonidos habituales en esa clase de piezas artísticas. 

Enterate qué pasó en medio de la clase.