Un operativo en el que se iban a quemar 21 toneladas de marihuana en la localidad correntina de Colonia Libertad tuvo que ser suspendida porque los vecinos se quejaron del humo sobre sus casas. 

La destrucción de los estupefacientes estaba palnificado para el lunes a media mañana, pero desde la municipalidad aseguraron que nunca autorizaron ese operativo en los hornos del aserradoro junto al pueblo.

El intendente, Roberto Fracalosi, dijo que “el jueves de la semana pasada un comandante de Gendarmería nos comunicó que se iba a realizar la destrucción de drogas en el aserradero del pueblo pero nosotros nunca autorizamos ese procedimiento”.

El lunes, el despliegue sorprendió a los vecinos de Colonia Libertad. En un primer momento Gendarmería transportó hasta el aserradero los primeros 7.000 kilos de marihuana e iniciaron la quema en el horno.

Pero pronto las ráfagas de viento sur hizo que el humo en luga de elevarse se dirigiera directamente hacia las viviendas con su particular olor.

Los vecinos temieron que inhalar el humo de la marihuana incinerada los afecataría por lo que dieron aviso al intendente Fracalosi para que el procedimiento se suspendiera.

Así fue que autoridades municipales negociaron con el juez federal de Paso de los Libres, Gustavo Fresneda, para que se cancelara el operativo.

El intendente Fracalosi aseguró que “ningún habitante del pueblo tuvo que recibir atención médica, pero esto alteró a todos. La principal queja era por el humo que invadía todas las casas. Nosotros desconocemos las consecuencias que puede traer el humo sobre la salud y por eso pedimos que se suspenda y se contemple la posibilidad de hacerlo en otro lado”, concluyó.

Así, la Justicia Federal tendrá que terminar la quema de las restantes toneladas de marihuana en otro lugar donde no afecte la salud pública.