La reunión entre el ex presidente Mauricio Macri y el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo dejó señales políticas tanto para el escenario provincial como nacional. El encuentro se realizó en un restaurante y se extendió durante unas tres horas.
La primera parte fue reservada y participaron únicamente Cornejo, Macri y el dirigente del PRO Fernando de Andreis. Luego se sumaron la ex vicepresidenta Gabriela Michetti, el intendente de Luján de Cuyo Esteban Allasino y el ministro de Gobierno mendocino Natalio Mema.
Desde el entorno de la Casa de Gobierno mendocina calificaron la reunión como “productiva” y reconocieron que Macri manifestó su malestar por el desempeño electoral reciente del PRO, particularmente por la imposibilidad de cerrar alianzas competitivas en distintos distritos del país.
En ese contexto, destacaron que el único caso valorado positivamente por el ex mandatario fue el de Luján de Cuyo, donde la articulación política entre el oficialismo provincial y Allasino mantiene niveles de sintonía. Fuentes cercanas al Ejecutivo deslizaron incluso la intención de sostener ese entendimiento electoral hacia el futuro.
Buena conversación con el Gobernador y Mauricio Macri. Analizamos las perspectivas de los cambios económicos en la Argentina, la importancia de sostener el rumbo y los objetivos que todavía tenemos por delante.
— Natalio Mema (@NatalioMema) May 23, 2026
El desafío es consolidar lo logrado en estos años y seguir… pic.twitter.com/8Wr9xmJTqJ
En paralelo, desde el PRO Mendoza buscaron bajarle el tono político al encuentro y señalaron que se trató de una conversación habitual entre dirigentes con afinidad política, sin definiciones coyunturales ni armado electoral concreto.
A nivel nacional, hubo coincidencias respecto al rumbo económico impulsado por el presidente Javier Milei. Según trascendió, tanto Macri como Cornejo coincidieron en la necesidad de sostener el ajuste económico y las reformas encaradas por el Gobierno nacional, aunque también reconocieron que persisten problemas sociales sin resolver. La conversación giró sobre la necesidad de consolidar estabilidad económica, atraer inversiones y garantizar reglas claras para el sector privado.
El único dirigente que se expresó públicamente tras el encuentro fue Mema. A través de la red social X sostuvo que durante la cena analizaron “las perspectivas de los cambios económicos en la Argentina” y la importancia de “sostener el rumbo”. También afirmó que el desafío es consolidar “una provincia y un país con reglas claras, inversión, infraestructura y desarrollo”.
Pese a las especulaciones políticas, las fuentes consultadas coincidieron en que no hubo una discusión formal sobre candidaturas para la gobernación de 2027, aunque Macri sí habría destacado a Allasino como el dirigente del PRO con mayor fortaleza política en Mendoza.
