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Ciertas costumbres de las personas con el celular pueden reducir drásticamente su durabilidad. Una de las más extendidas , y peligrosas para el dispositivo, es utilizarlo mientras se está cargando.

Fabricantes como Samsung y especialistas en ingeniería advirtieron que esta práctica acelera el desgaste de la batería y puede provocar fallos internos. El motivo principal es el exceso de temperatura, que daña de forma irreversible los componentes internos.

Las baterías de iones de litio, presentes en la mayoría de smartphones, funcionan mejor a temperaturas moderadas. Sin embargo, al cargar y usar el teléfono para tareas exigentes como videojuegos o streaming, la temperatura interna puede superar fácilmente los 30 °C recomendados, llegando incluso a los 40 °C en condiciones extremas.

Además, cuando se usa el teléfono conectado, la batería entra en un ciclo constante de carga y descarga parcial, lo que, según especialistas, puede reducir su capacidad hasta un 25% en un año.

Consejos para prolongar la batería

  • Evitar aplicaciones pesadas durante la carga; limitarse a funciones básicas.
  • Colocar el teléfono sobre superficies frescas y ventiladas, evitando fundas que atrapen calor.
  • Activar la carga optimizada en Android o iOS, para que el sistema complete el 100% solo cuando sea necesario.
  • Usar cargadores originales o certificados para evitar corrientes inestables.
  • No cargar toda la noche: mantener la batería entre el 20% y el 80% prolonga su vida útil.
  • Alejar el celular de materiales inflamables y prestar atención a señales como hinchazón o fallas de carga.

El mito de que “no pasa nada”

Aunque muchos usuarios creen que el uso del teléfono durante la carga es inofensivo, la evidencia técnica demuestra que el calor y los microciclos de carga afectan significativamente la batería.

Siguiendo prácticas de carga seguras y evitando el sobrecalentamiento, es posible prolongar la vida útil del dispositivo y prevenir fallos graves.