Rovira dice que el vértigo promete todo de entrada y después no da nada; mientras que el éxtasis, por el contrario, no promete nada y luego nos llena de felicidad*( Madrid*- ) Alex Rovira es, sin duda, el pensador más paradójico de España*, este catalán de 39 años es licenciado en Ciencias Empresariales*, pero sus libros, verdaderos best sellers mundiales, son auténticos compendios de vida que bordean la filosofía y la psicología* . Después del éxito de Las palabras que curan, La buena suerte, el libro que acaba de presentar en España, ya fue editado en 38 idiomas*, Rovira es un pensador y un optimista incorregible, piensa como filósofo y escribe como un poeta que se niega a renunciar a la utopía: “Hoy, más que nunca, son necesarios los idealistas prácticos, los que tocan con los pies en el suelo, pero anhelan las estrellas*. La resignación es un suicidio cotidiano”, suele decir*

-El título de su último libro parece resumir la filosofía que usted desarrolló en toda su obra: La buena vida*

-Es un ensayo basado en una serie de actitudes o dimensiones emocionales: la gratitud, la humildad, la responsabilidad, la ternura* Lo llamé de esa forma porque no creo que la buena vida sólo esté vinculada al placer o al ocio, sino que también depende de nuestra capacidad para hacerla buena cuando las cosas no van tan bien, que es la mayoría de las veces*

-Usted sostiene, en definitiva, que la vida está condicionada por nuestra actitud general*
-Yo soy un gran lector de Viktor Frankl* En El hombre en busca de sentido, publicado en 1946, después de sobrevivir a la experiencia de Auschwitz, dice su famosa frase: “La última de las libertades humanas es elegir nuestra actitud ante cualquier circunstancia”* Frankl explicaba que nos pueden quitar todo, matar a nuestros seres queridos o arrebatar la dignidad* Pero si tenemos un umbral de conciencia, jamás nos podrán despojar de esa última libertad, que es el poder elegir*

-¿Cuáles son las cosas esenciales de la vida?
-El eje fundamental que da sentido a la vida es, sin duda, el amor: la capacidad de amar y de ser amados* Pero no me refiero solamente a la dimensión del eros, sino -sobre todo- a la filia y al ágape* Si le preguntas a alguien por qué no se suicida, la respuesta es siempre la misma: “No me suicido porque amo a alguien o porque quiero hacer algo”* Por lo tanto, lo que le da sentido a la vida es, en definitiva, el amor y la creatividad* El amor como vínculo relacional -con Dios, con nuestra pareja, con nuestros padres, con el arte, con la naturaleza- y, luego, el deseo de expresarse creativamente*

-¿Cree que en este mundo vertiginoso la mayoría de la gente le da muy poco sentido a la vida?
-Efectivamente, en el mundo que vivimos se valora más la intensidad que la profundidad* En la intensidad no hay sentido, mientras que sí lo hay en la profundidad* En la adrenalina no hay sentido: hay excitación* Por el contrario, en la gratitud, en la ternura, en las palabras, hay profundidad* Por lo tanto, será difícil encontrar sentido en el vértigo* En la vida hay dos caminos: el vértigo y el éxtasis* El vértigo, que promete todo de entrada, es el de todo tipo de drogas* Pero no aludo sólo a las drogas que se ingieren, se inyectan o se inhalan* Me refiero a todas aquellas experiencias o emociones que prometen todo y luego te lo quitan* El camino del éxtasis, por el contrario, no promete nada y luego te da todo* Pero no es un todo material, sino un todo profundamente humano*

-¿No cree que justamente por esas razones les dedicamos muy poco espacio a los afectos?
-Desde luego* Una de las tesis desarrolladas en La buena vida es precisamente ésa* Cada vez buscamos más sucedáneos porque no somos capaces de reconocer lo esencial* Dicho de otra manera: dejamos lo esencial para después de los funerales* Sobre todo, cuando ese funeral es de alguien cuya pérdida no estaba prevista* Cuando se muere un amigo en un accidente, todos nos empezamos a hacer las preguntas fundamentales* Pero lo que ocurre es que, cuando haces ese tipo de cuestionamiento en voz alta, corres el riesgo de que te pregunten si tienes la menstruación, si estás deprimido o si eres un ingenuo* Para mí, en cambio, ese tipo de introspecciones forma parte de aquello que nos humaniza, que nos permite tomar conciencia de la fragilidad de la vida y de lo importante que es poder disfrutarla en cada momento* El problema es que todo el mundo sabe que se tiene que morir, pero nadie se lo cree*

-¿Es necesario pasar por un dolor extremo?
-Cada vez estoy más en esa línea de pensamiento* No creo en los iluminados, pues los pocos que he conocido me parecieron muy narcisistas, pero sí en los lúcidos* Esos lúcidos han llegado a la lucidez por lo que podría llamar el efecto bofetada o el efecto terremoto* Desde el sufrimiento se puede llegar, a veces, a tomar conciencia de la fragilidad*

-¿De qué manera?
-Hay algo que es sorprendente en el ser humano* Cuando uno habla con personas que se consideran desafortunadas o que han tenido una vida difícil, por lo general evocan pérdidas, rupturas o crisis, básicamente en tres dimensiones: quebrantos graves de salud, decepciones afectivas (a cierta edad, todos hemos pasado por algún duelo o desamor importante y no me refiero sólo a la pareja, sino a algún desengaño de orden familiar o de amistad) o problemas económicos* Cuando uno escucha a esas personas que se sienten desafortunadas, piensa que tienen argumentos para considerarse así* Pero lo que más me llamó la atención cuando empecé a hablar con gente que se consideraba con muy buena suerte es que tenían historias de vida tan dramáticas como aquellas que se consideraban personas con mala suerte* Me hablaban de una elaboración interna del sentido* Me decían: “Si yo no hubiera perdido a tal familiar, no me habría dado cuenta de la fragilidad y de lo importante que es cultivar cada momento de la vida”* A través de esa experiencia aprendieron a reconocer la importancia de cada momento y la importancia de aprender a cuidar la dieta alimentaria y la dieta emocional…

-¿Pero esa gente no es un poco inconsciente?
-Históricamente se ha vinculado mucho la lucidez y la inteligencia al cinismo, el pesimismo, el nihilismo, el descreimiento y a la mala intención* Es cierto que muchos de los grandes filósofos de la historia han sido cínicos y pesimistas* Pero, si alguien que sufrió mucho no se convirtió en un cínico, ¿nos tiene que llevar a pensar que es un tonto o un necio? ¡En absoluto! Es momento de reivindicar que la bondad, la generosidad y la solidaridad no son una cuestión de ingenuidad ni de estupidez, sino de profunda lucidez, de una conciencia expandida y de una profunda vida interior*

-Eso me obliga a preguntar qué es el optimismo*
-El optimismo tiene mucho que ver con la voluntad de sentido* No es el pensamiento positivo estúpido que postulan determinados libros de autoayuda, en los que dicen: “El universo conspira para darte lo que tú deseas”* ¡Eso es mentira! El universo no conspira* El universo está ahí y tú tienes que hacer lo que puedes con lo que tienes* Y tienes que trabajar mucho para desarrollar lentamente capacidades que te permitan modificar tu conciencia y, desde el cambio de la conciencia, modificar la realidad* El cambio estable sólo nace desde adentro hacia afuera* Por lo tanto, yo creo que el optimismo es la combinación de la conciencia de un sentido de lo real* Pero anclada en la esperanza, en la cual podemos encontrar un sentido pese a todo* Siempre se puede encontrar un sentido, aunque sea para ayudar a otros en idénticas circunstancias* El dolor -alquimizado- se convertirá en bálsamo para otros*

-Usted afirma en sus libros que el hombre debe tener los pies en la tierra y la mente en las estrellas…
-Eso significa en concreto que nunca debemos olvidar que somos piel y materia, y que de nosotros emana sangre, sudor, lágrimas… Pero no podemos renunciar a la utopía, al anhelo y al deseo, y a pensar que algún día podremos encender la televisión y ver cosas interesantes, o que nuestros hijos podrán tener un planeta más verde y más sostenible, y ver en quién podemos depositar nuestra confianza… No podemos renunciar a la utopía porque nos convertiríamos en unos cínicos*

-Usted es evidentemente un optimista incorregible*
-Desde luego* A lo mejor, es preciso aprender a golpes* Tal vez -por desgracia o por suerte- es el único camino* Pero yo me niego a renunciar a la utopía, probablemente porque tengo tres hijos y porque estoy profundamente enamorado de mi actual pareja* Y me niego a renunciar porque muchos seres humanos me demostraron que sus utopías con el tiempo se convirtieron en realidades* Eso sí: les costó desde la excomunión hasta la muerte* A Miguel Servet, lo quemó la Santa Inquisición por decir que la sangre circulaba por el cuerpo, y a Einstein y a Edison los expulsaron de la escuela por considerarlos retrasados mentales… Si uno lee el libro La estructura de las revoluciones científicas, de Thomas Kuhn, se da cuenta de que la estupidez humana no tiene límites* Salvo Newton, que salvó el pellejo y con dignidad, todos los que han cambiado paradigmas -en lo filosófico, en lo cultural, en lo científico- han sido negados, perseguidos, excomulgados… Véanse los casos de Pasteur, de Flemming, de Luther King, de Mandela, de Gandhi* Todos cambiaron paradigmas porque consagraron sus vidas a un enfoque positivo* No todos los que cambiaron paradigmas eran genios, pero tenían una visión amplia de lo que querían conseguir, basándose en el bien común*

-¿No es ése el secreto de la gente que puede ver el lado positivo de las cosas?
-Para ver el lado positivo de las cosas, uno tiene que haber bajado a los infiernos* Ver sólo el lado positivo si no ha sufrido en la vida, no vale, tiene trampa, es una visión sin perspectiva* Lo importante es no dejar de hacerse preguntas y mantener un cierto escepticismo* Paracelso decía que “el veneno está en la dosis”, siempre y en todo* Por lo tanto, no hay que pasarse de escéptico porque uno corre el riesgo de envenenarse*

-Eso muestra uno de los mayores problemas de las sociedades modernas: la incapacidad de la gente de dar y de recibir amor*
-Absolutamente* Se han roto lo que podemos llamar las islas de afecto o las islas de sentido* Al final uno va a parar ahí cuando se encuentra desesperado, en crisis o necesitado* ¡Ojalá pudiéramos establecer esos vínculos sin necesidad de pasar por traumatismos físicos o psíquicos! No hay soluciones fáciles ni rápidas para eso* Creo que el camino de la lucidez hacia la conciencia se logra a partir del sufrimiento* Cada uno tiene su necesidad y su tiempo*

-Pero la gente a veces se desconcierta*
-Es evidente que la solución no está en las pastillas que nos contienen* A veces pueden ser útiles* Pero no alcanzan* La solución está en las palabras y en la ternura* El problema es que a veces no somos conscientes de cuál es nuestro problema, de que podemos pedir ayuda, ni de que -abriéndonos desde ese dolor- resonaremos en el otro* La gran dificultad reside, por lo general, en quién da el primer paso y quién tiene el coraje de decir “esto no funciona y yo me siento así”*

-¿Esta incapacidad de dar amor o de reflexionar no distorsiona las relaciones humanas?
-El gran dilema reside en que vivimos en una esfera de monólogos paralelos, pero no hay diálogo* Es ahí donde se produce el bloqueo* Cada vez más existen instrumentos que distraen nuestra atención de lo esencial y que nos hipnotizan* Los niños tienen esos videojuegos que muestran un escenario real, donde el error está premiado* Los adultos tenemos una vida tan excitada y tan carga de obligaciones que no hallamos el momento para nosotros* Yo he llegado a escuchar la expresión: “Tengo un estrés increíble porque no llego a la clase de yoga”* Es el colmo de la paradoja*

-¿Cómo prevenir, entonces, en lugar de curar?
-La solución no es nueva: si uno lee el Manual de vida, de Epícteto; los Diálogos, de Platón, o los Ensayos, de Montaigne, todo lo que necesitamos está allí* Pero esos libros caen en nuestras manos después de un trauma* Las herramientas están ahí desde hace siglos* No hay nada nuevo desde hace muchos años, salvo en el territorio de la ciencia, que cada vez va dando más explicaciones a cómo funcionamos los seres humanos*

-¿Cuál es el principal error recurrente de la gente? ¿En qué nos estamos equivocando?
-Hay un mecanismo destructor, que es el miedo irracional* No me refiero al miedo con objeto, cargado de sentido, que podemos sentir frente al riesgo objetivo de perder el trabajo o de ser agredidos* Pero hay un miedo sin objeto, es un miedo inconsciente, que se instala dentro de nosotros sin razón, y que nos lleva a las falsas creencias sobre nosotros mismos: “No soy capaz, no puedo, no sé…”* También nos lleva a los prejuicios sobre los demás: “Ése me odia, no me fío de éste, éste es un frívolo…”* Y también nos conduce a las proyecciones, que es lo que yo pienso que el otro piensa de mí* Como decía Krishna Murti, lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo*

-A propósito de la situación actual, ¿por qué la gente siente que está atravesando una “crisis sin precedentes”?
-En mis conferencias, yo pregunto: “¿A quién le hubiera gustado vivir un tiempo pasado?”* Casi nadie levanta la mano* Ojalá fuéramos capaces de valorar lo que estamos viviendo* Cuando le pregunto a la gente qué es para ellos la felicidad, las mejores definiciones las formulan a partir de lo que han perdido* Mucha gente era feliz y no se daba cuenta* Ese mecanismo humano es muy paradójico* Muchas veces nos perdemos las pequeñas alegrías de la vida buscando la gran felicidad* Hemos terminado por creer que la felicidad es el punto final de un recorrido más que una manera de andar* De ese modo nos perdemos lo real: tener conciencia de cada momento, dar valor a la oportunidad* Dicen que lo contrario de la oportunidad es la amenaza* Es mentira* Lo contrario es la inoportunidad, la incapacidad de aprovechar el presente*

-No puedo terminar este diálogo sin preguntar qué es la buena vida*
-La buena vida es lo que podamos hacer de ella con lo que tengamos, dándonos al máximo en cada momento y cada vez que las circunstancias lo exijan* Cuando me encuentro ante una situación que puedo cambiar, el reto consiste en cambiarme a mí mismo porque, aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia* La buena vida no es sólo el ocio o el hedonismo* Eso forma parte del diez por ciento de los momentos de buena vida que tenemos* Los instantes de auténtica buena vida son los momentos del encuentro con el amigo, el encuentro de la buena conversación, el momento del paseo por la playa, del buen libro, del olor del pan, de tener conciencia de la importancia que tiene el momento que estamos viviendo* Dice el aforismo tibetano que la buena vida es lo que decides hacer de ella* La buena vida depende de nuestra responsabilidad de hacerla buena en el ejercicio de unas actitudes positivas, de las cuales se desprendan, por supuesto, emociones y comportamientos coherentes* nn

La crisis ayuda a reflexionar

-La actual crisis financiera mundial tiene a una enorme cantidad de gente angustiada* ¿Hay formas de no estresarnos ante hechos de esta magnitud?
-El estrés es una respuesta sana y consciente frente a un peligro* Todo proceso económico no es más que la manifestación de un conjunto de procesos psicológicos individuales y colectivos, conscientes e inconscientes* Lo que estamos viviendo ahora es el resultado de una crisis de confianza basada en la avaricia* Creo que es bueno tropezar con este tipo de crisis que son formas de alerta* No podemos tener un crecimiento ilimitado en un mundo limitado* Esta ecuación no resiste* Va a ser necesario modificarla* En lo personal y concreto, la crisis nos da una buena pista de reflexión*

-¿Reflexionar sobre qué, por ejemplo?
-Cómo pasar a vivir de una manera más sobria, cuestionar principios de ingeniería financiera y modificar nuestro estilo de vida* Es una gran posibilidad para aprender* La etimología de la palabra “crisis” en griego clásico y en japonés significa dos cosas: ruptura y, a la vez, oportunidad* Oportunidad en el sentido de empezarnos a cuestionar -colectiva y sistémicamente- para saber cómo podemos vivir mejor, cómo se puede regular el sistema financiero mundial, cómo combatir los paraísos fiscales, cómo generar una inyección de dinero que permita el despegue de los países pobres, cómo regular la perversión de algunas personas en el poder… Al final de este tipo de procesos, la gente cambia o amplía su conciencia por convicción -en la minoría de los casos- o por compulsión*

-En medio de este marasmo general, ¿cómo poner en valor cada día?
-Hay una mala explicación original* Nos han dicho que los seres humanos tenemos sólo dos estados: el sueño o la vigilia* Hay muchos más* Pero -para resumir- podría decir que hay sueño, vigilia y vigilia consciente* Para poner en valor lo cotidiano en medio del marasmo, deberíamos ejercitar la práctica de la atención consciente: estar despiertos* Hay dos actitudes fundamentales: la humildad y la gratitud* La vanidad ciega, mientras que la humildad rebela* El ejercicio de humildad está muy vinculado a la gratitud porque el que es humilde es profundamente agradecido* Es preciso no estar pendientes del vaso vacío, sino del vaso medio lleno, del vaso que uno mismo llena*

Ser felices

Álex Rovira dice que la felicidad no se construye a través de las cosas, que a lo sumo nos dan bienestar o confort, sino por medio de otras dimensiones más sutiles, menos tangibles* Éstos son los elementos que, para él, la constituyen:

•Amor, ternura y afecto: Nadie es más feliz que el que ama y se siente correspondido* La ternura, las caricias y el afecto son la primera parada en el camino hacia la felicidad*
•Conciencia: Es la capacidad para valorar y disfrutar de lo que se tiene, de lo que nos da la vida y de las pequeñas grandes alegrías, como la compañía de nuestros seres queridos, el buen estado de salud o el difrutar nuestro trabajo*
•Voluntad de sentido: Es la capacidad para dar un sentido voluntario y positivo a lo vivido, sea cual fuere el signo de la experiencia* Toda experiencia negativa puede ser el elemento alquímico de la felicidad*
•El lujo de lo esencial: A través de la humildad y de la gratitud valoramos lo esencial, lo simple, lo auténtico, lo honesto, la amistad, los afectos y el valor de la vida*
•Servir y darnos los demás: La compasión, la entrega al otro o a una causa mayor que uno mismo es fuente de felicidad*
•Alegría: Es la más directa, la más simple, la más fácil forma de llegar a la felicidad*