La campaña “Mensaje en una botella” de la NASA invita a gente de todo el mundo a firmar con sus nombres un poema escrito por Ada Limón, poetisa laureada estadounidense de ascendencia mexicana. El escrito que se puede enviar haciendo clic aquí se enviará en la misión Europa Clipper que se lanzará en octubre del este año.
El poema conecta los dos mundos acuáticos: la Tierra, que anhela acercarse y comprender lo que hace que un mundo sea habitable, y Europa, que espera con secretos aún por explorar.
El científico argentino de la NASA, Lucas Paganini, explicó que “esta ambiciosa expedición explorará la luna helada de Júpiter, Europa, desvelando sus misterios y buscando pistas de vida en sus océanos subsuperficiales”.
La campaña, que aúna el arte y la ciencia, es una colaboración especial de la NASA, el programa Poeta Laureado de Estados Unidos y la Biblioteca del Congreso de ese país.
El poema estará grabado en relieve en la nave espacial robótica Europa Clipper de la NASA, mientras que los nombres de los participantes serán registrados en microchips y montados en la nave espacial.

La misión
Juntos, el poema y los nombres recorrerán 2.900 millones de kilómetros (1.800 millones de millas) en el viaje de Europa Clipper hacia el sistema de Júpiter. El lanzamiento de Europa Clipper está programado para octubre de 2024 desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA y, para 2030, la nave estará en órbita alrededor de ese planeta.
En el transcurso de varios años, realizará decenas de sobrevuelos de Europa recopilando mediciones detalladas para determinar si esta luna tiene condiciones adecuadas para la vida.
El poema completo
Elogio al misterio: un poema para la astronave Europa
Arqueados bajo la tela nocturna teñida
de una expansividad negra, señalamos
los planetas que conocemos, fijamos
sueños apresurados a los astros. Desde la tierra,
leemos el firmamento como si fuese un libro infalible
que cubre el universo, experto y evidente.
Aún así, nuestro cielo encubre misterios;
la canción de la ballena, la ave que gorjea
su canto desde la rama de un árbol sacudido por el viento.
Somos criaturas de asombro persistente,
curiosas ante la belleza, la hoja y la flor,
ante el duelo y el placer, el sol y la sombra.
Y lo que nos une no es la oscuridad,
ni la distancia fría del espacio, sino
la ofrenda del agua, cada gota de lluvia,
cada arroyo, cada latido del pulso, cada vena.
Oh segunda luna, nosotres, también, somos
de agua, de mares vastos que invitan.
Nosotres, también, estamos hechos de maravillas, de amores
grandes y ordinarios, de mundos invisibles y diminutos,
del menester de lanzar un llamado por las tinieblas.
