Las cervezas han conquistado a una gran parte de los consumidores de alcohol, esto es una verdad indiscutible. Se habla del “birraboom” en toda la Argentina.
Las horas felices:
Sólo basta con darse una vuelta por la calle mendocina de los bares para poder tomar dimensión de esta movida. Los happy hours de los reductos cerveceros explotan cada día de la semana. De lunes a lunes.
“Ya van varias veces que intentamos ir con amigas y siempre está lleno, a veces no podemos conseguir mesa en ninguno de esos bares” me cuenta Laura, una mendocina de 32 años.
La hora feliz de la cerveza empieza alrededor de las 19 y termina a las 21, dependiendo del local. Y por unos $70 aproximados podemos comprar una pinta (500cc) y recibir otra gratis. En Antares, el templo cervecero por excelencia. Las cervezas son buenísimas y cada uno tiene su variedad preferida. La mía, sin dudarlo: la Honey. Antares tiene el reinado absoluto y su rebaño es muy fiel. En frente abrieron Hangar 52, un galpón de bajo costo, con el moderno sistema de auto servicio, donde también los mendocinos se agolpan a tomarse unas cervezas. Es tanta la gente que quiere disfrutar de unas “birras” que el arrastre llena varios bares. En Hangar también es casi imposible conseguir lugar si uno no es de los primeros en llegar.
Un poco más arriba, en la esquina de Rodríguez está Down Town Matías, una sucursal del mítico bar del bajo de Buenos Aires. Y allí la propuesta es cervezas artesanales de muchas marcas, en su gran mayoría locales. Acá, según mi criterio no hay como tomarse una Gualta bien helada mientras charlamos y vemos a la gente pasar.
Si seguimos subiendo por Arístides vamos a encontrar mil bares donde hacerse de unas birras bien heladas, aunque allí seguramente serán las comerciales. No hay mucho que agregar sobre nuestra cerveza emblema “Andes”, la de toda la vida, la que bebemos desde la adolescencia, sabor conocido y buena relación precio calidad. De esta categoría (comerciales) me gusta mucho la Imperial Cream Stout, tiene un sabor más intenso y logrado, según mi paladar.
Otro bueno lugar donde probar cervezas, en este caso podemos acceder a una importada, es William Brown, la casa irlandesa de Fausto y Juan. Ellos además tienen su propia cerveza artesanal tirada, llamada Aldea Gala, en 6 variedades, una de ellas, la “Ginger” es única en Mendoza.
Y no me puedo ir de la mendocinísima calle de los bares sin nombrar a Jerome y Eduardo Maccari quien dio uno de los puntapiés iniciales de la movida cervecera y puso a Potrerillos en el mapa birrero de la Argentina.
Aunque si hacemos memoria, nobleza obliga hablar de Lúpulo, y aunque ya no exista, ellos encabezaron esta tendencia por allá en el 2000, en la casona hermosa de Paso de los Andes y luego en su local de Arístides.
Eso es lo que sucede en nuestra avenida de los bares, pero la tendencia no sólo circula por esa calle.
Industria artesanal:
Se calcula que en este momento hay alrededor de 30 emprendimientos de cerveza artesanal registrados en nuestra provincia. Algunos nos pueden sonar y otros son muy nuevos. Jerome, Gualta, Ayzem, Berraca, La Fábrica, Del Barrio, Pircas, Jagger, Paradise, El futre, Viejo Richard´s, Mackeprang, Demonio, entre otras.
De las favoritas y las que más conozco voy a mencionar:
Frangus: en poco tiempo y gracias a acertadas decisiones estéticas como la marca, la etiqueta y la botella se hicieron conocidos. La marca de Agustín y Francisco se ha instalado en muchos locales gastronómicos de Mendoza.
Berraca: Elaboran Blonde Ale, seguramente la más fácil de beber, una IPA Indian Ale, más amarga y lupulada, una roja y una negra de bastante cuerpo. Buen packaging y sabor.
Gualta: De los hermanos Manzur, este emprendimiento familiar avanza en base a constancia y pasión. Muy buen sabor y equilibro. La más lograda me resulta la rubia.
Jagger: Otro de los pioneros de la industria cervecera local. Creada por dos hermanos: Ignacio y Pedro Barros, funciona como fábrica desde el 2008, se encuentra en algunos bares y en vinotecas.
El sur también existe:
El sur provincial concentra a 6 de los 30 emprendedores, 5 en San Rafael y uno en Malargüe. Probablemente la más afamada es la Uelts, la “heredera” de la primera cervecería del sur mendocino, la “Cervecera Río Diamante” fundada por Ernesto Uelstchi por 1900, luego de una experiencia cervecera en Uruguay. Uelts elabora cuatro variedades diferentes: pilsen, brown, scotch y scout.
Otra de las marcas que destaca es es Sunas, y lo interesante son sus variedades y ediciones especiales que elabora tales como: negra, honey, trigo, rubia y dorada, stout, indian pale ale, pumpkin (calabaza) ale, picante, entre otras.
Divaricata, elabora porter y pale ale y lo diferente es que sus cervezas están hechas con jarilla.
Si hablamos de originalidad tenemos que mencionar a Cily Beer, que además de desarrollar cervezas orgánicas algunas de ellas tiene toques particulares, están saborizadas con diferentes ingredientes naturales como ají, bayas de enebro, entre otras.
Las cervezas de los famosos:
Así como parece haber sucedido con el mundo del vino, ahora muchos quieren tener su marca de cerveza, ese es el caso de Gustavo Santaolalla y de Francis Mallmann. Las del músico se llaman Grosa y Re Grosa, ambas de edición limitada y la última con paso por barrica de roble de 2 años.
¡A degustar!
Pero como siempre decimos, “en la cancha se ven los pingos”. Hicimos una cata de 16 cervezas artesanales mendocinas. Las que conseguimos en tiendas y bares. Las enfriamos y categorizamos según intensidad de sabor. El comité contó con la participación de dos sommeliers, una catadora de vinos, dos bebedoras de cerveza, y una periodista gastronómica.
Estos fueron los resultados:
Primera tanda:
Jagger Kolsch:
Fácil de beber, sin mucho cuerpo, correcta. Puntaje: 6
Uelts Pilsen:
Típica alemana, con aromas tostados y a panificación. Puntaje: 8
Frangus Kolsch:
De color ámbar, aromas a panificación, a ahumados, mucho gusto a levadura fresca. Puntaje: 6
Fulana:
Lindo color dorado, muy expresiva en nariz, con aromas a tomillo y cítricos. Pensada para acompañar comida. En boca exceso de pomelo. Puntaje: 7
Berraca Wit IPA:
Cítrica, muy buena nariz, redonda y deliciosa. Puntaje: 9
Uelts pumpking:
Hermoso color dorado. Muy exótica, dulce y especiada. Buenos aromas y refinada. Puntaje: 8
Segunda tanda:
Uelts Indian Pale Ale:
Aromas florales, a caramelo y tostados. Un poco pesada en boca. Puntaje: 6
Berraca Blonde Ale:
Aromas a frutas, a cascara de manzana, compota, a ahumados. En boca amargor justo. Puntaje: 8
Frangus Pale Ale:
Aromas a manzana verde y maíz, notas frescas y herbáceas,. Amargor justo y liviana para beber. Puntaje: 8
Uelts Scotch Ale:
Aromas a hongos, a humedad, a quesos, a ahumados. Muy bien equilibrada en boca. Puntaje: 8
Pulliwen Pale Ale:
Aromas florales a claveles, geranios, herbácea, césped recién cortado. Muy original. Puntaje: 8
Tercera tanda:
Berraca Porter:
Aromas mentolados, a fruta abrillantada, a caramelo quemado, regaliz y anís. Compleja pero muy rica. Puntaje: 8
Jagger Porter:
Aromas a caramelo de leche, a postres, cognac y dulce de leche. En boca aparece el chocolate y lo dulce. Ideal para acompañar postres. Puntaje: 8,5
Uelts Stout:
Delicada nariz, recuerda al café, los ahumados y el tabaco. En boca muy prolija y redonda. Puntaje: 8
Frangus Stout:
Aromas herbáceos, a tabaco, a ahumados. En boca deliciosa y equilibrada. Puntaje: 9
