Los vinos fortificados históricamente surgen ante una necesidad de conservación. Los barcos que transportaban vinos que surcaban zonas cálidas muchas veces llegaban a destino con un vino en mal estado. Los mercaderes ingleses, amigos de los destilados, decidieron agregarles alcohol vínico y, al subir la graduación alcohólica total el vino quedaba estabilizado y al resguardo de ser atacado por diferentes bacterias.
Los más famosos del mundo son el Oporto, Jerez, Madeira y Marsala, entre otros. La mayoría son llevados a una graduación alcohólica de 18/20°; el alcohol proviene de la destilación de un vino. El principio detrás de la fortificación es que cualquier bacteria y levadura muera por no resistir esta alta graduación.
El rey de los fortificados es el Oporto. Su nombre deriva de Porto, la segunda ciudad en importancia de Portugal, desde donde el vino ha sido trasladado a Inglaterra y el mundo durante más de 300 años. La denominación de origen controlada Porto se limita al valle del Douro, pero su método de elaboración se trasladó, en un primer momento, a las colonias inglesas y hoy en día es imitado en la mayoría de los países vitivinícolas.

Las variedades permitidas son touriga nacional, touriga francesa, tinta cao y tinta roriz para los tintos, y malvasia, gouveio y viosinho para los blancos. Existen dos marcadas categorías, los que llevan añejamiento en barricas y los que llevan un corto añejamiento en barrica y largo añejamiento en botella.
El Ruby es el más sencillo; es embotellado joven después de tres años, el vino mantiene un color rubí profundo, de allí su nombre. Su característica sensorial está marcada por la fruta fresca. El Tawny incluye una gran variedad de vinos; en teoría son los que pasan más tiempo añejándose y logran un color más cercano a la teja. Los Tawny añejos son portos que han sido añejados en barricas de roble por seis o más años. La mayoría de estos vinos llevan un indicativo de la añada en la etiqueta (10/20/30/40) que es un aproximado, ya que está formado por un corte de varios años. Lo atractivo de estos vinos es su nota a frutas secas.
Los portos más caros son los Vintage. Los vinos de una sola cosecha especial son mezclados y embotellados luego de pasar dos a tres años en barrica. Luego son añejados en botella por 10, 20, 30 años o más hasta que el vino está listo para ser bebido. Son vinos que generan depósitos, por lo que es necesario que sean decantados.
Los Porto o tipo Porto son ideales para acompañar quesos de moho azul o verde, frutas secas y postres a base de chocolate.

En Argentina se han elaborado diferentes tipos de vinos fortificados pero no siempre destinados a vinos de alta calidad. Hoy, gracias al intenso trabajo de algunas bodegas innovadoras, contamos en el mercado con una escasa pero excelente opción de vinos elaborados según la técnica del porto a partir de uvas como malbec, syrah, bonarda y viogner, entre otros.

Algunos de nuestros recomendados:
Malamado, Familia Zuccardi
Rutini, Vino dulce encabezado de Malbec, Rutini Wines
