La primera vez que vi una colección de Michael Kors fue hace casi 10 años, mirando un capítulo de Project Runway. Recuerdo que en ese capítulo el diseñador había invitado a los participantes a su estudio para explicarles el concepto e inspiración de su última colección. 

Su forma de explicarlo, el soporte visual y el hecho de ver sus ideas traducidas en las prendas hicieron que empezara a concebir la moda como una forma de expresión, y que mi interés por las colecciones comenzara a crecer.

Desde entonces, siempre que veo una colección que me interesa, dedico un tiempo a investigar el concepto que encarna, que puede verse reflejado a través de los colores, las texturas, las siluetas, y una infinidad de recursos.

En su nueva colección de Primavera-Verano, Michael Kors nos invita a imaginar “una noche de verano […] sintiéndonos seguras de nosotras mismas.”

Con una reminiscencia retro y una elección de maquillaje y peinado que apela al estilo relajado y natural, este diseñador da un nuevo giro al concepto que vimos la temporada anterior, “Menos es más”, mezclando colores, texturas y estampados con una armonía única.

Esta colección no sólo muestra su adaptabilidad a un amplio rango de edades, si no además a los diversos roles que desempeña la mujer hoy por hoy, variando tipologías entre faldas, pantalones y hasta shorts.

Es así como, a través de todos estos elementos, Michael Kors nos cuenta una historia de verano, que decanta de una esencia de primavera en la que la naturalidad y el color nos permiten florecer de adentro hacia afuera.

 

Imágenes: style.com y vogue.mx

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