Un grupo de especialistas de Estados Unidos advirtieron que la falta de sexo en la una pareja puede ocasionar en los integrantes problemas en la salud mental y física.

Según los especialistas, la falta de apetito sexual no genera infelicidad en los seres humanos. En cambio, cuando no se producen encuentros amorosos y el deseo es constante, aparecen los problemas.

Uno de los primeros efectos es el descenso de la autoestima y motivación en muchas personas y parejas, como problemas cardiovasculares, resfríos, y otras enfermedades.

“Si esa fuerza llamada libido es inherente a lo humano, la represión o sublimación de la misma son adquiridas. El interés sexual puede reprimirse por experiencias frustrantes, traumas, vergüenza, rencores, falta de comunicación, incapacidad para demostrar afectos, entre otras cuestiones”, contó el médico psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin.

Las hormonas sexuales son claves. Aquellas que intervienen en este comportamiento, al perder actividad, dejan de segregar sustancias que afectan directamente el estado de ánimo y la motivación de las personas.