Desde hace un tiempo que se encuentra en el super, y para mí eso debería significar que hay bastante demanda de este producto. Es uno de mis condimentos favoritos, no sólo por su sabor, sino por todos los beneficios que tiene su consumo.
Se dice que es maravilloso para el sistema digestivo, que alivia los malestares de una comida abundante, que calma los dolores y la hinchazón, los cólicos premenstruales y las nauseas,; además de ser un poderoso antioxidante. Y su uso clásico probablemente sea en té, cuando empiezan a parecer los síntomas de un resfrío.
El jengibre es un rizoma, igual que la cúrcuma, se reproduce bajo tierra y sé de gente que lo tiene plantado en macetas en sus casas. Aunque dudo que Mendoza sea una zona donde pueda adaptarse, ya que su origen se remonta a Asia, y según cuenta la historia, fué una de las primeras especies llevadas a Europa por los mercaderes.

Ahora si lo llevamos a casa, la mejor forma de conservarlo protegido en la heladera por unas dos, o tres semanas. A mí me gusta guardarlo envuelto en el freezer, lo saco, rallo lo que necesito y lo guardo nuevamente. Siempre tengo y lo uso muchísimo. Se puede comprar fresco y se consigue bastante, también está la raíz seca y el jengibre en polvo. Siempre recordemos que las especies secas son más intensas y que debemos tener cuidado con la dosificación.

Para incluirlo en la cocina, siempre se nos vendrán a la mente las recetas de origen asiático, podemos rallar o cortar unos “fosforitos” y saltearlos en el aceite de un wok. Para el pollo me encanta rallarlo con miel y dorar en horno o sartén. Queda genial en postres de limón, con naranja va de maravillas. En limonadas con menta fresca para servir en el almuerzo.
Si querés hacer una cena liviana, podés hervir una pasta al dente, colarla y saltear en una sartén langostinos o camarones, jengibre rallado y aceite de oliva, si te gusta el picante, como a mí, podés agregarle un poco de chile picado bien chiquito. En los dulces también queda exquisito: en budines y galletitas, tanto de naranja, de limón, como de zanahoria.
Delicioso, lleno de aroma, sabor y beneficios. Bienvenido a nuestras vidas jengibre querido.
En la degustación:
Jengibre fresco rallado
Aroma: picante, fuerte, exótico.
Sabor: Crujiente, picante,intenso, exquisito.
Textura: fresca, acuosa.
Precio: $150 el kg fresco. Con una raíz de $20 tenemos para rato.
¿Lo llevamos a casa? Sí, es una de las especies que más suma en la cocina. Levanta cualquier plato, salteado y otorga carácter a las marinadas.
