La debilidad de los músculos cuádriceps puede ser la causa del síndrome femoral rotuliano o “rodilla de corredor”, ya que el cuádriceps es el principal soporte de esta articulación.

El cuádriceps consta de cuatro músculos, incluido el vasto interno, que estabiliza la rótula. Si no es lo suficiente fuerte para soportar la rodilla, el movimiento articular es inadecuado, lo que provoca irritación e inflamación.

Las sentadillas y las estocadas no actúan sobre el vasto medial. La mejor forma de fortalecerlo es con una extensión de la pierna en posición sentada. Sentate en un sillón de cuádriceps y extendé de manera total la pierna. Mantené la posición de tres a cinco segundos y después bajá despacio. Hace 3 a 4 series, de 10 a 15 repeticiones con cada pierna.

La imagen muestra el trabajo del vasto interno del cuádriceps, en posición de extensión total , de la articulación de la rodilla.