Es el primer suplicio por el cual pasa toda mujer a diario, pese a quien le pese, y justamente este dilema es el que las tiene frente al guardarropa más tiempo del que muchas quisieran. Pero, tranquila, estos tips de moda ayudarán a resolver este problema o, por lo menos, ¡no desesperar en el intento!

Adelantar tiempo pensándolo la noche anterior
Hay que ser sinceras, el sexo masculino lleva años de ventaja en este tema. Sea cual sea su profesión, el uniforme se elige rápido: traje o pantalones oscuros y camisa. Así de simple. Sin embargo, la mujer debe pensar con qué zapatos combinar ese vestido o qué blusa o camisa es el ideal para la oficina. Para aprovechar el tiempo por la mañana, es preferible que reflexionar sobre ello antes de dormir y tener, de esta forma, las ideas claras al despertar.

Comprobar cómo estará el clima habrá el día siguiente
Sobre todo en las transiciones de temporada, ¿quién no ha salido de casa con una campera ligera y ha llegado a la oficina tiritando? O, por el contrario, ¿quién ha tenido que cargar con el abrigo porque las temperaturas eran más altas de lo que pensaba? Todo esto podría evitarse con tan solo echar un rápido vistazo a las predicciones del tiempo.
Según la profesión, así deberá ser el fondo de armario

Este truco es perfecto para aquellas que se vuelven locas a la hora de comprar ropa. Si se está buscando ropa para el día a día, lo más recomendable es elegir prendas que se ajusten a la profesión de cada mujeres y ahorrar tiempo y dinero.
Aprender a combinar tonos
En el armario de cualquier mujer, sin duda se puede hallar una multitud de colores y texturas. Sin embargo, si se puede contar con un repertorio de prendas de tonos neutros, será más fácil combinar la ropa. Por ejemplo, si se cuenta con camisas blancas y beige o nude, serán las mejores aliadas de jeans, faldas de colores y pantalones negros.

Crear el propio uniforme
Esto no significa decir que se deba rescatar la falda escocesa y añadas medias largas del colegio ya que no resultaría muy profesional. Lo ideal es poder crear un outfit plantilla- véase camisa y pantalones clásicos o falda y remera de seda- sobre el que añadir variaciones. Será muy útil para aprovechar todas las prendas prendas.
Lo primero son los zapatos
Tener ya el look elegido y no encontrar zapatos para combinar es muy frustrante. Es imprescindible librarse de esos disgustos optando por comenzar a vestirse por los pies.
Plancha la ropa que sueles usar entre semana

Otra cosa que da mucha rabia es encontrar la camisa que se quería poner llena de arrugas. Ahorrar tiempo planchando en ratos libres sobre todo aquella ropa que se tiende a usar a lo largo de la semana. Y, para aquellas mujeres a la que no les gusta planchar, un buen consejo es comprar prendas que no se arruguen o sean fáciles de estirar.
Jamás vestirse con ropa sucia
No haría falta decirlo pero, de verdad, no se debe hacer. Puede ser que se crea que no se nota que está usada pero es un error…¡siempre se ve el estado de limpieza de una prenda!.
Un armario bien ordenado

El truco más simple para ahorrar tiempo, y de paso espacio, es tener todas las prendas bien ordenadas. Las camisetas, por ejemplo, puedes se pueden guardar en los cajones y camisas, jerséis y pantalones, colgados de perchas según su color.
Separa las prendas por temporadas
Si se tiene la suerte de tener dos armarios, será más fácil. Sino, lo único que se debe hacer es dividirlo en dos y colocar, por un lado, las prendas invernales y, por otro, las pertenecientes a la época estival.
Cambiar de cartera en fin de semana
Hacer un work bag es un excelente consejo para no “romperse la cabeza” pensando a diario en qué cartera o bolso va con cada outfit.
Tener un look comodín

Para esos días en los que se han pegado las sábanas, o el despertador ha decidido no sonar, se debe tener un outfit de reserva. Es decir, esa camisa que tanto gusta la cual combina con todos los pantalones o ese vestido que solo necesita unos buenos zapatos para hacer brillar a cualquier mujer.
Y ahora sí, ¡a trabajar!
