Esta semana se vencieron los plazos para que los funcionarios nacionales presenten sus Declaraciones Juradas. En este contexto, los legisladores por Mendoza dieron a conocer su evolución patrimonial. Casas, departamentos, camionetas, dólares, acciones, empresas familiares, créditos hipotecarios y hasta proyectos inmobiliarios aparecen en los documentos presentados ante la Oficina Anticorrupción.
La comparación entre las declaraciones de 2024 y las últimas disponibles de 2025 muestra que la mayoría de los legisladores con ejercicios anuales comparables terminó con más patrimonio nominal que un año antes.
Las declaraciones
En la cima aparece Rodolfo Suarez. El senador radical pasó de declarar alrededor de $525,8 millones al cierre de 2024 a unos $820,6 millones en 2025. El salto, cercano a $295 millones, lo mantiene como el legislador mendocino con mayor patrimonio.
Su declaración está dominada por los inmuebles: propiedades en Chacras de Coria, Godoy Cruz, Tupungato (nueva) y San Carlos. No hay, sin embargo, una nueva compra que explique por sí sola semejante crecimiento. Buena parte responde a la actualización de los valores de los bienes que ya estaban en su patrimonio.
El movimiento también se observa en sus activos financieros. El dinero que tenía en efectivo fue reemplazado en buena medida por depósitos y colocaciones. Suarez terminó el período sin deudas declaradas. En su caso, la foto patrimonial se parece menos a la de alguien que salió de compras y más a la de un patrimonio inmobiliario que fue revalorizado en un contexto de fuerte inflación.

Facundo Correa Llano (La Libertad Avanza) aparece inmediatamente detrás en la evolución porcentual. El diputado pasó de unos $161 millones a $244,3 millones. El corazón de su patrimonio está en sus empresas: las participaciones en Boedo Center y Sankalpa fueron valuadas muy por encima del año anterior. Solo Sankalpa aparece con una valuación cercana a los $103 millones (antes eran $60 millones). A eso se sumó una reducción de sus deudas, que pasaron de unos $5,6 millones a poco más de $2 millones.

El diputado Lisandro Nieri (Unión Cívica Radical) pasó de unos $138,7 millones a $191,8 millones y, en este caso, uno de los movimientos más visibles estuvo en la liquidez. El efectivo declarado aumentó de $40 millones a $60 millones. También aparecieron dólares en una caja de ahorro y un CEDEAR de Bioceres. Sus propiedades no cambiaron sustancialmente y tampoco incorporó un nuevo vehículo. La deuda, en cambio, bajó.
Álvaro Martínez tuvo una evolución similar. Su patrimonio neto terminó cerca de los $120,9 millones, frente a unos $83,3 millones un año antes. El salto estuvo principalmente en las inversiones: los títulos y acciones pasaron de unos $18,5 millones a $36,5 millones. También aumentó la cantidad de dólares declarados. Pero hubo una contracara: las deudas treparon de unos $4,7 millones a más de $15 millones.
Martín Aveiro (Unión por la Patria) protagonizó uno de los movimientos más concretos. El exintendente de Tunuyán renovó parte de su parque automotor: declaró la salida de una Ford Ranger, un Fiat 125, una Kawasaki y una Motomel, y sumó una Volkswagen Amarok modelo 2017.
Pero el dato más significativo no está en el garage. Aveiro también declaró el avance de un proyecto inmobiliario en Los Chacayes -Tunuyán-, compuesto por cuatro módulos habitacionales, que al cierre del período tenía un 35% de avance. Su patrimonio neto terminó en torno a los $106,6 millones, aunque acompañado por un fuerte incremento del endeudamiento.

Anabel Fernández Sagasti (Justicialismo) tuvo una evolución más moderada. La senadora pasó de unos $92,2 millones de patrimonio neto a $105,4 millones. No aparecen nuevas propiedades ni vehículos. Declaró una Chevrolet Tracker y su vivienda en Maipú. El movimiento estuvo en la liquidez: más dinero en cuentas, efectivo y un plazo fijo. Al mismo tiempo, bajaron sus deudas.
Mariana Juri (Unión Cívica Radical) presenta el salto más grande en términos porcentuales. La senadora pasó de unos $27,3 millones a $77,9 millones, casi el triple. La explicación se da en la revalorización de sus propiedades
Más de $50 millones de la evolución corresponden a diferencias de valuación. En su última presentación informó una casa, un departamento heredado, una cochera y un Peugeot 2008 fueron declarados por valores considerablemente superiores a las del 2024. También aumentaron sus depósitos bancarios y apareció una caja de ahorro en dólares.
Mercedes Llano (La Libertad Avanza) pasó de unos $39,5 millones a $65,9 millones. Otra vez, el ladrillo explica buena parte de la historia. Su vivienda en Luján de Cuyo fue revaluada con fuerza y superó los $30 millones.
También declaró una Volkswagen T-Cross que ya estaba en su presentación del 2024 y no aparecen nuevas propiedades.
También aumentaron sus fondos líquidos y apareció una inversión en un fondo común. La declaración registra, como en otros casos, diferencias de valuación que explican una parte sustancial del crecimiento.
Pamela Verasay (Unión Cívica Radical) tiene una situación distinta. Sus activos crecieron de unos $83,3 millones a $109,8 millones, pero el patrimonio neto continúa siendo negativo por el peso de su deuda hipotecaria. La diputada conserva un departamento con cochera y una Ford Ranger de la presentación del año anterior.
También aumentaron sus depósitos y las inversiones financieras. El pasivo ($114 millones), sin embargo, siguió siendo superior al activo ($109 millones). La buena noticia contable para Verasay es que el rojo patrimonial se achicó: pasó de unos $12,9 millones negativos en 2024 a aproximadamente $4,4 millones negativos.

Sólo declaración inicial
Luis Petri y Lourdes Arrieta merecen un capítulo aparte. La documentación del exministro de Defensa de 2025 corresponde a una declaración inicial, por lo que no puede compararse directamente con el cierre anual de los demás. Pero su declaración de 2024 sí muestra movimientos importantes.
En ese año pasó de unos $38,8 millones a $79,6 millones en bienes, depósitos y dinero. Incorporó un departamento en Mendoza valuado en $35,6 millones y una cochera por unos $2,37 millones, ambos declarados inicialmente con el 50% de titularidad.

Después aparece una de las particularidades más llamativas: en la declaración inicial de 2025 esos mismos inmuebles figuran con el 100% de titularidad y la cochera aparece valuada en unos $4,7 millones. La documentación no explica el motivo del cambio.
Petri también declaró una Chevrolet S10 2018 valuada en unos $25 millones, un Fiat 600 y un plazo fijo. Y, mientras su patrimonio crecía, también apareció una deuda significativa con su hermana, Griselda Petri (legisladora provincial), que pasó de unos $86.000 al comienzo de 2024 a $17,7 millones al cierre. En la declaración posterior, esa deuda figura en unos $13,3 millones.
Desde el entorno de Luis Petri indicaron a este diario que la nueva DD.JJ correspondiente al cierre de 2025 está presentada, pero que no está cargada en el sitio.
Lourdes Arrieta representa el extremo opuesto. Su declaración inicial muestra apenas $500.000 en efectivo, sin inmuebles, vehículos ni participaciones societarias. Pero tiene un pasivo significativo: una deuda con el Banco Nación de alrededor de $23,8 millones. La fotografía patrimonial de la diputada, que llegó al Congreso con un activo muy reducido frente a sus obligaciones, es una de las más particulares entre los representantes mendocinos.
Los recien ingresados
Los nuevos diputados que ingresaron al Congreso en diciembre de 2025 requieren una lectura distinta. Emir Félix (Unió por la Patria) llegó con un patrimonio inicial de $385,8 millones. La mayor parte está concentrada en participaciones societarias e inmuebles. Entre sus activos aparece el 50% de Asmac SA, valuado en unos $149,5 millones, además de participaciones en otras empresas y cuatro propiedades en San Rafael. También declaró un Chevrolet Onix y un Volkswagen CrossFox. Su patrimonio neto inicial ronda los $378,5 millones después de descontar sus deudas.
Julieta Metral Asencio (La Libertad Avanza) declaró un patrimonio inicial de $16,7 millones. Allí aparecen un Peugeot 208 Feline 2018 valuado en casi $8 millones y una moto Honda ST70 de 1993 valuada en $2,5 millones, ambos incorporados mediante donación. También informó derechos sobre dos unidades de loteo por casi $6 millones, además de depósitos y dinero disponible. No declaró deudas.

Suarez encabeza por volumen; Félix aparece con un patrimonio inicial elevado, sostenido por sociedades e inmuebles; Correa Llano tiene buena parte de su riqueza concentrada en empresas; Nieri y Martínez muestran una mayor presencia de activos financieros; Aveiro exhibe movimientos concretos en vehículos y un emprendimiento inmobiliario; y Juri registra el mayor crecimiento porcentual, aunque explicado en buena medida por revaluaciones.
En el otro extremo, Verasay continúa con patrimonio neto negativo por su endeudamiento, mientras Arrieta presenta un activo inicial muy bajo frente a una deuda bancaria millonaria. Petri queda en una zona intermedia y con atraso en la visibilidad de la documentación pertinente. Y Félix, Metral Asencio y Arrieta todavía no permiten medir una evolución anual porque sus declaraciones disponibles son iniciales. Félix es el único de estos tres legisladores con una larga trayectoria en la política antes de llegar al Congreso, por lo que si presentó declaraciones ante la Oficina de Ética Pública de Mendoza.
