La hipertensión arterial es un problema de salud pública que afecta cada vez más a los países desarrollados y en vía de desarrollo. Pero, ¿qué es?

La hipertensión arterial es el aumento de la presión arterial de forma crónica. Es una enfermedad que no da síntomas durante mucho tiempo y, si no se trata, puede desencadenar complicaciones severas, lo que se puede evitar si se controla adecuadamente

Alrededor de 18 millones de personas mueren cada año por algún tipo de enfermedad cardiovascular, y el 80% de estas muertes ocurren en los países en vía de desarrollo. El 75% de las muertes por hipertensión pueden explicarse por estilos de vida poco sanos (tabaquismo, obesidad, estrés, falta de ejercicio, dieta alta en sodio).

En Argentina, el 30 % de la población es hipertensa (7 millones), solo la mitad sabe que lo es (3,5 millones) y, de los que lo saben , solo la mitad recibe tratamiento (1.75 millones). En cuanto al universo conformado por las personas que son tratadas, solo la mitad tiene la presión controlada por debajo de 140/90 mm Hg.(875 mil).

Las necesidades diarias de sal son muy pequeñas.

Se calcula que la dieta diaria occidental habitual contiene entre 10-15 g de NaCl. La OMS recomienda que los adultos no superen la ingesta de 6 g de sal de mesa (NaCl) o 2400 mg de sodio por día. Un gramo de sal (NaCl) de mesa contiene 400 mg de sodio.

¿Cómo ingresa la sal a nuestro cuerpo?

77% de la Sal consumida se encuentra en los Alimentos Procesados.
12% inherente a los Alimentos.
6-8% Adicionado en la Mesa.
5-10% Adicionado al Cocinar.

Por lo que podemos ver si conocemos un poco el contenido de sodio de los alimentos, podemos reducir de manera importante su consumo seleccionando correctamente los mismos.

Intervenciones en el estilo de vida

  • Reducción del peso corporal.

La disminución del mismo, es el más sólido mediador del descenso de PA.

El controlar el peso es importante para las personas hipertensas debido al esfuerzo que tiene que soportar el organismo por un peso excesivo. Para un óptimo control del peso se deberán realizar los siguientes consejos:

  • Se debe comer a las horas exactas, en horarios compatibles con la persona a la que se dirija.
  • Se debe evitar comer entre horas.
  • Se debe controlar el peso periódicamente, de preferencia semanalmente.
  • Se debe realizar algún tipo de ejercicio.
  • Dejar de fumar.

Controlar la PA: Para prevenir la insuficiencia cardíaca y el accidente cerebro vascular.

  • Controlar el estrés.

El estrés es uno de los factores de riesgo que predisponen la hipertensión arterial, por lo tanto su manejo a través de técnicas de relajación (ejercicios, yoga, etc.) ayuda al control de la Hipertensión Arterial.

  • Realizar ejercicio físico aeróbico regularmente.

El ejercicio realizado de manera regular es beneficioso para la salud. Se debe realizar un programa de ejercicios (caminar, trotar, montar bicicleta, realizar deportes en general) que se adapte a las necesidades de cada persona, integrándolas con las actividades cotidianas y que sea placentero.

Se ha comprobado que la actividad física realizada en forma regular y constante favorece a un control sobre la presión arterial y disminuyendo por lo tanto sus complicaciones.

  • Educar al paciente acerca del seguimiento médico y nutricional.

Llevar una alimentación sana.

La dieta es un factor primordial en el tratamiento de la hipertensión arterial, puesto que una dieta balanceada evitaría la utilización de medicamentos y conllevaría a una vida sana.

La dieta equilibrada (balanceada) más importante para los hipertensos es la disminución o eliminación de la sal, pues esta empeora el riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Tratamiento Nutricional HTA

Reducir la ingesta de sodio < 2300 mg (NS)
Aumentar consumo de vegetales y frutas. l Reducir la ingesta excesiva de cafeína y alcohol.
Aumentar el consumo de calcio (1000 mg/d), consumiendo lácteos descremados.
Mantener una ingesta dietética adecuada de potasio y magnesio.
Reducir el consumo de grasas saturadas y colesterol.
Forzar la ingesta de líquidos.

Fuentes dietéticas de sodio

Sal de mesa.
Alimentos a los que se le ha añadido sal u otros compuestos de sodio.
Alimentos que contienen sodio en forma intrínseca.
Aguas embotelladas, de grifo o ablandadas por procedimientos químicos que emplean sales de sodio.
Determinados medicamentos.

Siempre es importante consultar con un profesional de la salud porque no todos los casos son iguales y a veces es necesario un ajuste personalizado dependiendo las patologías adjuntas.

El mejor camino a seguir sería concientizar desde pequeños a los niños en el cuidado de su salud evitando así llegar a este tipo de enfermedades crónicas.

Lic. María Victoria Forlizzi

Mat.546

E-mail: sabornaturalmza@gmail.com