El número de calorías quemadas depende de los factores individuales del corredor (peso, estado físico) o de la carrera, que serían las relacionadas con la velocidad y con el circuito.

Partimos de la base de que nuestro cuerpo gasta 0.73 kcal por kilo si vamos trotando a una velocidad de 4 a 6 km/h, o 1.03 kcal si vamos corriendo. Tenemos que multiplicar nuestro peso por el gasto, y luego por los kilómetros que hemos hecho. Pongamos como ejemplo a una persona de 63 kilos que corre 12 kilómetros.

1,03 × 63 = 64,89 kcal gastadas por kilómetro

64,89 × 12 kilómetros = 778,68 kcal en total

Otro dato importante es el de la hidratación en carrera, donde la intensidad del esfuerzo hace que tu temperatura corporal aumente con la consiguiente puesta en marcha de tu sistema de refrigeración: el sudor.

Queremos destacar algunas cosas:

En las carreras de montaña de corto o medio recorrido (20km a maratón) tu grado de deshidratación podría ser proporcionalmente más alto al generado por correr distancias superiores. ¿Por qué? Porque tu velocidad es mucho más alta y transpirás más, además esa misma velocidad no te deja hidratarte correctamente, porque a más ritmo es más difícil beber, y porque en estas carreras no es costumbre invertir tanto tiempo en abastecerse como en un Ultra Trail.

La percepción del grado de deshidratación que el corredor cree que tiene al finalizar un entreno o carrera, siempre es bastante menor que la que realmente tiene.

Te recomendamos que cada 20 o 30 minutos, consumas entre 200 ml a 300 ml de agua, para garantizar una correcta hidratación.