Un barco romano de más de 2.000 años de antigüedad fue localizado frente a la costa de Mazara del Vallo, en Sicilia, en uno de los hallazgos arqueológicos submarinos más importantes realizados recientemente en esa zona de Italia. El fragmento de la nave se encuentra a unos 46 metros de profundidad y conserva parte de la carga que transportaba cuando se hundió.
Las primeras investigaciones sitúan el naufragio entre los siglos II y I a.C., un período de gran expansión de las rutas comerciales del Mediterráneo. La presencia de cientos de ánforas convirtió al descubrimiento en una pieza de especial interés para los investigadores.
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El operativo estuvo a cargo del Núcleo Carabinieri Tutela Patrimonio Culturale de Palermo, la Soprintendenza del Mare de la Región Siciliana y el Núcleo Carabinieri Subacquei de Messina, con el apoyo de una patrullera de los Carabinieri de Trapani.
El tesoro que permaneció bajo el mar
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los arqueólogos es la cantidad de ánforas encontradas en el interior del naufragio.
La mayoría corresponde al modelo conocido como Dressel 1A, un tipo de recipiente ampliamente utilizado durante la Antigüedad para transportar distintos productos a través del Mediterráneo.
La disposición de estos objetos permitirá a los investigadores reconstruir parte de la actividad comercial de la época y determinar qué tipo de mercancías llevaba la embarcación.
Además de las ánforas, los especialistas localizaron dos cepos de ancla fabricados en plomo y otra estructura del mismo material.
Estos elementos aportan nuevas pistas sobre las características del barco y las circunstancias en las que terminó en el fondo del mar.
Un barco romano hundido frente a Sicilia
El pecio fue encontrado en las proximidades de Mazara del Vallo, una zona de Sicilia que durante siglos estuvo vinculada a las rutas marítimas que atravesaban el Mediterráneo.
Su ubicación resulta especialmente relevante para los arqueólogos porque permite estudiar cómo funcionaban las conexiones comerciales entre diferentes territorios durante la expansión romana.
La embarcación habría recorrido alguna de esas rutas cuando, por motivos que todavía no fueron determinados, terminó hundiéndose con su carga.
La investigación deberá establecer ahora si el barco se dirigía hacia un puerto específico, qué productos transportaba y cuál pudo haber sido la causa del naufragio.
Cómo fue realizado el descubrimiento
El hallazgo fue posible gracias al trabajo conjunto de unidades especializadas de los Carabinieri y de la autoridad arqueológica marítima de Sicilia.
La profundidad a la que se encuentra el pecio, aproximadamente 46 metros, hace necesaria la utilización de técnicas específicas de arqueología submarina para documentar los restos sin alterar el sitio.
Los investigadores deberán registrar la posición de las piezas, analizar los materiales y estudiar la relación entre los diferentes objetos encontrados.
Qué podrán descubrir los arqueólogos
El estudio del naufragio podría aportar información sobre las rutas marítimas, el comercio y la navegación en el Mediterráneo hace más de 2.000 años.
Las ánforas son especialmente importantes porque permiten identificar prácticas comerciales y, en determinados casos, conocer los productos que eran transportados entre distintas regiones.
El análisis de los materiales también puede ayudar a determinar el origen de la carga y establecer conexiones entre diferentes centros de producción.
El sitio será sometido a nuevas tareas de documentación y análisis arqueológico, con el objetivo de reconstruir el contexto del naufragio y garantizar la conservación de los restos.
Un hallazgo que aporta información
El ministro de Cultura de Italia, Alessandro Giuli, destacó el trabajo de los equipos que participaron en la investigación y señaló que el hallazgo permite recuperar información sobre las sociedades que se desarrollaron alrededor del Mediterráneo.
El funcionario remarcó que el pecio permite conocer más sobre los hombres, las rutas y los intercambios comerciales que convirtieron al Mediterráneo en un punto de encuentro entre distintas civilizaciones.
