Si alguna vez lo has visto de casualidad, seguro no entendías de qué se trataba. Parece una cruza entre repollo y lechuga. El hakusai, es conocido como el repollo chino.
Cuando lo llevé a casa y empecé a buscar información sobre esta verdura, no encontré demasiado porque no hace mucho tiempo que se consume en el mundo occidental. El hakusai puede consumirse crudo, en ensaladas o cocido en variedad de preparaciones. Una de las formas más sabrosas de comerlo es combinarlo en un plato con cerdo, o en un salteado de vegetales con jengibre y salsa de soya.
En Oriente, es muy usual comer sopa de kahusai o guisos con esta hortaliza.
Como la mayoría de las coles su fama está ligada a ser anticancerígenos, además, aporta buena cantidad de fibras. El hakusai tiene una consistencia un tanto dura y fibrosa, por eso muchas personas lo encuentran más sabroso en forma cocida.
Es más suave que el repollo en textura y sabor. Yo usé la parte más blanda y de color verde claro, la de la punta de las hojas, en ensaladas, y la parte de la base, que es más blanca y carnosa, la utilicé en salteados.
Como valor a destacar es una verdura de gran duración, tanto fuera como dentro de la heladera.
Vamos a la degustación:
Hakusai
Aroma: a coles.
Sabor: suave, vegetal, similar al repollo.
Textura: crujiente.
Precio: $40 la planta.
¿Lo llevamos a casa?
Como buena fan de los repollos en sus diferentes versiones, me gustó. No me volvió loca, pero lo compraría otra vez.
