Hacer ejercicio durante el invierno puede mejorar el rendimiento físico. Especialistas aseguraron que las bajas temperaturas ayudan a que el cuerpo trabaje de forma más eficiente, permiten sostener entrenamientos más intensos y favorecen la resistencia, siempre que la actividad se realice con un buen calentamiento.
Aunque muchas personas reducen su actividad física cuando llegan los días fríos, médicos y estudios científicos coinciden en que el invierno también ofrece ventajas para quienes mantienen una rutina de entrenamiento. El organismo regula mejor la temperatura corporal, pierde menos líquidos y demanda un menor esfuerzo del corazón durante el ejercicio.
Murió Victor Willis, el policía de Village People que nos hizo bailar los himnos de la música disco
Victor Willis, líder del grupo de música disco Village People, famoso por sus disfraces de estereotipos masculinos (el policía, el vaquero, el indio, el obrero…), ha muerto a los 74 años, según ha informado la BBC siguiendo la página de Facebook…
Por qué el frío mejora el rendimiento
Cada vez que una persona hace ejercicio, el cuerpo genera calor. En un ambiente frío, esa temperatura se disipa con mayor facilidad, lo que evita un sobrecalentamiento y permite mantener un mejor desempeño físico.
El médico especialista en medicina deportiva Adam Tenforde, de la Red de Rehabilitación Spaulding, afiliada a Harvard Medical School, explicó que en estas condiciones el corazón no necesita trabajar con tanta intensidad, la sudoración disminuye y el organismo utiliza menos energía para mantenerse fresco.
Los beneficios de entrenar en invierno
Además de mejorar el rendimiento, la actividad física en épocas de bajas temperaturas ofrece otras ventajas para la salud:
- Aumenta la resistencia física.
- Favorece entrenamientos más eficientes.
- Puede estimular la transformación de parte de la grasa blanca en grasa parda, un tejido que consume energía para producir calor.
- Ayuda a aprovechar la luz solar durante el día, contribuyendo a mantener niveles adecuados de vitamina D y reduciendo el riesgo de depresión estacional.
- Favorece la continuidad de los hábitos saludables durante todo el año.
Los especialistas aclararon que estos beneficios no implican que el frío, por sí solo, haga bajar de peso. Los resultados dependen de la alimentación, la constancia y el tipo de entrenamiento.
El calentamiento es indispensable
Uno de los principales riesgos del ejercicio en invierno es comenzar la actividad con los músculos fríos, ya que esto incrementa las probabilidades de sufrir lesiones.
Por eso, Harvard Medical School recomienda realizar un calentamiento dinámico antes de entrenar. Este tipo de ejercicios activa la circulación, aumenta la temperatura muscular y prepara las articulaciones para el esfuerzo.
Entre los movimientos sugeridos se encuentran:
- Círculos de brazos.
- Balanceo de brazos con giro de cintura.
- Elevación alternada de rodillas.
- Estocadas hacia adelante.
Qué cuidados hay que tener
Para aprovechar los beneficios del ejercicio en invierno y reducir riesgos, los especialistas recomiendan:
- Vestirse con varias capas de ropa.
- Proteger la cabeza, las manos y los pies.
- Utilizar protector solar, incluso en días nublados.
- Mantener una buena hidratación.
- Evitar superficies húmedas, con hielo o resbaladizas.
Además, las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares deberían consultar con un profesional antes de realizar actividad física intensa en ambientes fríos.
