En esta época, los chefs son celebrities, todo el mundo se puso a mirarlos y ellos brillan en todas partes del mundo. Son los nuevos rock stars. Pero parece que de a poco va llegando otra nueva profesión “it”. Ser sommelier. Tener el don y el conocimiento para casar comida y vinos. Sabores y aromas. Casi alquimistas de los placeres y los sentidos.

Y vienen con todo, levantando la bandera de su profesión y haciendo ruido.

Se me ocurrió que en este mes del amor, le tocaba el turno a ellos. A los expertos en casamientos de sensaciones, amantes de los sabores, los momentos y las experiencias.

A todos les pregunté lo mismo, y estas son sus respuestas.

Eugenia Loria: Sommelier. Dueña de Ceibo.

 

1. Un vino para celebrar el amor:

Espumosos, siempre. Si es champagne, mejor.

2. Una comida para enamorar:

Filet mignon a las brasas (hecho por mí, claro).

3. Un lugar para tomar ese vino:

En un atardecer frente al mar…

4. Una canción para ese momento:

Un mix de estas 3 canciones: – Bajan, Spineta, pero también la interpretación de Cerati. Crack the shutters, Snow Patrol. -Confortably numb, Pink Floyd.

5. Una persona para compartir eso:

Mau.

José Seballe, Sommelier. Gerente de turismo de Clos de los Siete

 

1. Un vino para celebrar el amor:

Clos de los Siete 2013.

2 – Una comida para enamorar:

Pastas con frutos de mar.

3 – Un lugar para tomar ese vino:

Al pie de los andes durante el atardecer.

4 – Una canción para ese momento:

Embraceable you, versión acústica.

5 – Una persona para compartir eso:

Santi Orozco (¡que siempre lleva comida!)

Luis Mantegini, Sommelier y socio de Mantegini Consultora

 

1- Un vino para celebrar el amor: 

Espumate Rosado Extra Brut. Es una bebida que atrapa por su atractivo, la textura de las burbujas, esas que refrescan y hacen sentir en cada trago que te enamoras más de la vida y de las personas que más queres.

2- Una comida para enamorar:

Ceviche. Es una comida que acompaña, con el espumante es delicioso, la frescura del marisco, la citricidad del limón, el tenor picante, conjugan y enamoran a cualquier corazón.

3 – Un lugar para tomar ese vino:

Frente al mar. La hermosa dimensión del agua, el placentero sonido de sus olas, la brisa costera generan las mejores energías y enamoran el alma a cada minuto. Conjugando ese momento con un espumante y disfrutando de un ceviche, se está muy cerca del momento perfecto.

4 – Una canción para ese momento:

“Nos veremos otra vez” de Serú Giran. Porque es un tema no sólo que me gusta mucho, sino que además ayuda a que los sentidos se relajen y podamos suspirar de amor.

5 – Una persona para compartir eso:

Con quien ames y te sientas amado; que te quiera o quieras. En mi elección, conjugaría todo y lo disfrutaría con mi mujer.

Flor Gonzalez: Sommelier de Azafrán

 

1- Un vino para celebrar el amor: 

Caelum fiano

2- Una comida para enamorar:

Comida peruana

3 – Un lugar para tomar ese vino:

En casa con una cena romántica sólo los dos.

4 – Una canción para ese momento:

Lago en el cielo de Cerati

 5 – Una persona para compartir eso: 

Mi futuro esposo.

Juan Pablo Grillo, Sommelier y gerente de Área Turismo Clos de Chacras

 

1. Un vino para celebrar el amor:

Soñar no cuesta nada: Chablis Grand Cru F. Raveneau “Les Clos” 2001.

2- Una comida para enamorar:  

Vieiras selladas con brandada salada de merluza, una bocanada de mar

3- Un lugar para tomar ese vino: Si en un lugar físico se dan todos los otros puntos juntos, bueno, donde quiera que sea ese es el lugar.

4 – Una canción para ese momento:

Dream a little dream of me, por Ella Fitzgerald.

5 – Una persona para compartir eso:

El ingrediente que no puede faltar, mi compañera de vida Mariana.

Mariana Palmarocchi: Enamorada del vino, Sommellier Internacional, Gerente de Marketing y Turismo de Bodega y Viñedos Renacer.

 

1- Un vino para celebrar el amor: 

A la hora de celebrar el amor creo que el vino es clave, podemos discutir la etiqueta que elegimos pero no se duda sobre su presencia en la mesa. El vino, a diferencia de otras bebidas, predispone a relajarse y a vivir la velada de una manera más dulce y cálida. Por lejos elijo un vino tinto si es una cena en casa. ¡Amo Bressia Profundo!

2- Una comida para enamorar:

Creo que lo casero y hecho con amor conmueve a cualquiera, así que me inclino por cocinar unas ricas pastas con tuco, un toque se aceite de oliva y pimienta . Para mí, con sencillez la cena está resuelta y cumplo con el consejo número uno de mi mamá “pancita llena, corazón contento”

3 – Un lugar para tomar ese vino:

Mi casa

4 – Una canción para ese momento:

Si pienso en mi Canción favorita me quedo un poco enredada ya que hay varias que me ponen la piel de gallina y me hacen estremecer. Sin embargo, no puedo negar que One de U2 es el mejor tema romántico del siglo y mas aún su versión con Mary J Blige. Mas allá de todo lo que dije, pasar una sieta, tarde o noche escuchando SIA y tomando un buen vino con la persona que quiero estar es suficiente para que mis emociones estén en el súmmum.

5 – Una persona para compartir eso:

Mi novio

Quiero cerrar diciendo que los que somos sensibles y sobre todo románticos los somos desde niños, es como si parte de nuestra personalidad se predispusiera a estar enamorados de la vida. Vivir la sommellerie como profesión es un poco eso…amar, amar y amar. Feliz San Valentín para todos! PD: si hay amor tenés el derecho a comer y beber rico….reclamalo y sé feliz!