Seguramente que al pensar en el otoño, de inmediato lo asociás a un bello paisaje dorado, lleno de hojas caídas y más si sos de las afortunadas de vivirlo en Mendoza.

Sin embargo, y más allá de los tonos cobres y amarillentos que dentro de poco comenzará a enmarcar nuestra provincia, también es posible que puedas llenar de otros tonos tu jardín. ¿La manera? Muy simple…¡aprovechando las flores de estación!

Y es que existen diversas variedades de flores a las cuáles podemos acudir para renovar la imagen de los espacios verdes que tengamos en casa, sea un jardín o hasta por qué no, un balcón con macetas. Veamos entonces, algunas de las variedades que nos ofrece esta época para decorar tu casa con una gama de colores única.

Violeta de los Alpes

Cada año, cuando el calor comienza a disminuir y los primeros fríos empiezan asomar, es una de las flores que más espero para poder comprar.

Las Violetas de los Alpes (cyclamen persicum) se consiguen en flor desde el otoño hasta casi la primavera. Hay una gran variedad desde las clásicas, robustas de un color o jaspeadas, hasta las pequeñas deliciosamente floríferas ciclaminos

Los cyclamen se cultivan bien tanto en macetas como en plena tierra. En grupos separados de 15 a 20cm, crecen de 30 a 40 cm de altura. La época para plantarlas es a mediados o al final del verano, para que florezcan bien en otoño o en la primavera.

Necesitan un sitio que no reciba el sol del mediodía, que no le den los rayos del sol directamente, por eso es ideal que las ibiques en zonas de sombra o media sombra, si se las cultiva en interiores si necesita luz diaria y un suelo o sustrato acido o por lo menos no alcalino.

No toleran heladas demasiado pronunciadas, son perennes que pierden las hojas y descansan en verano.

Suspendiendo los riegos y llevándolas a un sitio fresco, sombrío, cumplirán su ciclo fisiológico y estarán preparadas para brotar y florecer nuevamente en otoño.

¿Otro dato? Si no tenés jardín, la Violeta de los Alpes también se adapta perfectamente en balcones, eso sí, orientalas hacia al este o al sur si están protegidas del viento.

Pensamientos

Se trata de una especie híbrida de la familia de las violetas. Surge en el siglo XIX, cuando en los jardines de toda Europa comenzaron a mezclarse dos especies de violeta. Esto provocó que la planta fuera cada vez más famosa, hasta el punto de que a mediados del siglo XIX ya era una de las flores más apreciadas por la aristocracia y burguesía europea.

La fusión de colores que poseen sus pétalos en simplemente, única y por demás decorativa.

La Hortensia

¡Flores bellas si las hay! Quien no las ha admirado durante esas vacaciones en la costa de Chile en donde por lo general, invaden los jardines y espacios verdes cercanos a la playa.

Originarias de Asia, principalmente de China, Japón y Corea, es una planta tipo arbustos que tienen alrededor de 1 o 2 metros de altura y con flores generalmente de color rosa o violáceo. Se pueden encontrar más de 200 variedades distintas.

Los Crisantemos

Su origen como planta ornamental se remite a más de 3.500 años atrás, en China.

Esta es una planta que se puede encontrar en cualquier parte del mundo y es que es una de las plantas más resistentes que tenemos, a la vez que es de lo más simple tanto de plantar como de cultivar.  Los crisantemos son plantas que viven de maravilla en los climas fríos, y que también se adaptan muy bien a esta época en Mendoza. Con una gran cantidad de colores como el amarillo, el naranja o el rosa. No requiere de grandes cuidados, pero verás que las temperaturas cálidas del verano harán que esta muera y deberás esperar al próximo otoño para verla florecer de nuevo.

Caléndula

Las caléndulas o margaritas son unas de las flores más comunes del otoño, pero no por ello son menos bonitas o decorativas. De hecho, en todo buen ramo de flores silvestre nunca deberían de faltar las margaritas. Existen alrededor de 20 variedades distintas.

Si ya te convencí en renovar tu jardín este otoño, tené en cuenta los precios en los que podés conseguir estas flores en los viveros de Mendoza:

Violeta de los Alpes: alrededor de $ 100

Crisantemos: $ 20

Pensamientos: uno de los más económicos $ 12

Caléndulas: muy accesibles, las podés conseguir a $ 15

Hortensia: el precio varía según el tamaño pero oscila entre los $ 90, $ 125 y $ 160