El ejercicio físico durante el embarazo es esencial para que durante esta etapa estés ágil y activa. Realizar actividad física presenta beneficios tanto en el plano corporal como emocional.
Mejora tu postura, la circulación, el sistema cardiorespiratorio, el estado de ánimo, y evita las várices, los dolores de cintura y el exceso de peso.
Disminuye o alivia el dolor lumbar, realizando un programa de ejercicio físico específico sobre esta zona reduce los dolores ocasionados por el aumento de la lordosis lumbar, la pérdida de fuerza, tono muscular del abdomen y el aumento de la elasticidad de las articulaciones pélvicas y sacroilíacas.
Realizar ejercicio físico durante el embarazo ayudará a que tu parto sea más fácil.
Además, te ayuda a disminuir las molestias físicas de esta etapa y te favorece a una mejor recuperación después del parto.
También logra beneficios sobre la formación fetal, debido a la relación entre los movimientos respiratorios fetales y el desarrollo del sistema nervioso autónomo, provocando bienestar a tu bebé.

La primera aclaración es que no puedes hacer cualquier tipo de ejercicio. En líneas generales, los que se permiten se dividen en tres categorías.
Traslación de peso: caminata. Se denomina traslación porque se traslada el peso, forzando el sistema muscular.
Portación de peso: hacer bicicleta. En general se aconseja la bicicleta fija, para evitar eventuales caídas que puedan ocasionar problemas.
Anulación de peso: natación. Esta actividad reduce la sensación de tu peso corporal.
El ejercicio debe ser aeróbico, suave, con poco peso y muchas repeticiones. La periodicidad aconsejada es de 3 veces por semana durante los primeros 3 meses, y de hasta 5 estímulos semanales después del 4to mes, con un tiempo que va desde, los 30 minutos a 1 hora.

Recomendaciones
El ritmo cardíaco no debe exceder los 120 latidos por minuto.
A partir del cuarto mes de embarazo, al realizar ejercicios evita los tiempos prolongados boca arriba.
No realices deportes cuando hace mucho calor.
Si realizas algún ejercicio intenso, no se debe prolongar por más de 15 minutos.
Es importante realizar un precalentamiento de por lo menos 5 minutos, y al finalizar la actividad, hacer un período de estiramiento.
Es preciso tomar mucho líquido antes, durante y después de ejercitar.
Si llevabas una vida sedentaria, es conveniente comenzar a realizar ejercicios en forma progresiva.
Es imprescindible tener la aprobación del médico para realizar actividad física durante el embarazo.
No te pierdas esta semana, el plan de Entrenando, con 3 notas sobre Gimnasia Pre-Parto.
