Los dos investigadores del Conicet en Mendoza que publicaron el estudio sobre la nueva especie de tortuga.

Dos científicos del Conicet en Mendoza identificaron los restos fósiles de una nueva especie de tortuga que agua dulce que vivió en el norte de la Patagonia durante el Cretácico Superior, es decir, aproximadamente hace 90 millones de años.

Se trata de Elkanemys caelestis, una especie del grupo de los Pelomedusoides, identificada a partir de dos especímenes fósiles hallados en la Formación Portezuelo, cerca del Lago Barreales, en la provincia de Neuquén. El estudio fue publicado en Journal of Systematic Palaeontology por Mariana Sarda e Ignacio Maniel.

La nueva especie fue descrita a partir de dos ejemplares que conservan el caparazón y el plastrón (parte ventral) articulados, uno de ellos con un cráneo excepcionalmente bien preservado. Los restos fueron encontrados en 2022 por Juan Eduardo Mansilla, técnico y guía turístico del Parque Geo-Paleontológico, Proyecto Dino.

“Elkanemys caelestis fue asignada al género Elkanemys, nombrado por la especie Elkanemys pritchardi. Tiene suficientes similitudes con E. pritchardi como para ubicarla en el mismo grupo. Sin embargo, presenta diferencias notables: escudos vertebrales mucho más anchos y es de una edad geológica posterior. Además, esta especie presenta un cráneo, el primero para este género, lo que nos aporta información innovadora”, describió Sarda, becaria doctoral del CONICET en el Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA, CONICET-UTN).

El análisis morfológico del cráneo permitió ubicar a la nueva especie dentro del grupo Podocnemidoidae, y diferenciarla de otros linajes de tortugas.

“Cuando comparamos este cráneo con el de otros Pelomedusoides sudamericanos (tortugas de cuello lateral), notamos características importantes. Los análisis evolutivos sólo hechos con el postcráneo de E. pritchardi lo ubicaban como un Bothremydidae Cearachelyini. Pero, gracias al cráneo completo, observamos que los contactos entre los huesos craneales difieren de todos los Bothremydidae, y vimos características que relacionan a Elkanemys con tortugas de la Cuenca Bauru de Brasil, como la escotadura anteroventral del jugal que pasa el márgen ventral de la órbita”, explicó.

Uno de los ejemplares descritos en el estudio presenta características inusuales en su caparazón, como huesos periféricos y escudos marginales adicionales, y un pequeño hueso subtriangular en la mandíbula.

“Entendemos que estas características son una anomalía frecuente, ya que los caparazones parecen ser bastante maleables en su desarrollo”, señaló la investigadora.

Con esta nueva especie, ya son cuatro las especies de tortugas pleurodiras conocidas para la Formación Portezuelo.

“El hallazgo de Baalemys mansillai, y ahora el de Elkanemys caelestis, aportan significativamente al conocimiento de la diversidad de tortugas de agua dulce cretácicas. En cuanto al grupo de los Pelomedusoides, esta última es la tercera especie nombrada, y posee el cráneo más completo hallado hasta el momento, además de la asociación cráneo y postcráneo, lo que abre muchas puertas para entender al clado”, concluyó Sarda.